Empezó el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata

La 34° edición del encuentro cinéfilo marplatense comenzó con filas largas, salas llenas y el eterno recuerdo de José Martínez Suárez en cada rincón. Además, Gastón Pauls y Graciela Borges pasaron por la alfombra roja.

Finalmente llegó el día, y el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata abrió sus puertas a un público ansioso. Eran las 12 y la extensa sala 1 del Ambassador comenzaba a colmarse. Pablo Conde, el infalible programador del Festival, se encargó de dar una cálida bienvenida durante la proyección de la primera película, que "ya huele a Óscar". Se trató de "Una vida oculta", una emotivo drama acerca de un austríaco que se niega a corromper sus valores en nombre de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. Pablo recordó la presencia de José Martínez Suárez en el comienzo de las ediciones anteriores, y el público se deshizo en aplausos y exclamaciones. Antes del inicio del filme, la imagen del reconocido cineasta y ex director del encuentro se hizo presente, junto al recuerdo permanente de que el cine fue su vida.

Desde temprano marplatenses y turistas colmaron las entradas a las diversas locaciones, y también hicieron largas filas para adquirir sus entradas. De hecho, sorprende la cantidad de funciones agotadas para el resto de la semana. Afuera, la peatonal se veía alegre y veraniega, con el recorrido de una gran cantidad de personas en todas direcciones.

Luego de más de 20 funciones en su primera jornada, el Auditorium comenzó a brillar con una alfombra roja a la espera de una nueva ceremonia de apertura. A las 19 arribaron los primeros, y a partir de las 20 llegaron las figuras más destacadas. Estuvieron presentes Graciela Borges, Gastón Pauls, Agustín Sullivan y Malena Sánchez. También asistieron Clara Alonso, Andrea Rincón, Nina Menkes, Romina Ricci, Bárbara Paz y Leonora Balcarce.

Con respecto a la ausencia de Martínez Suárez, el reconocido actor Gastón Pauls comentó en el foyer del lugar que "para todos los que lo conocimos, recibimos su cariño y su sabiduría y su humildad, está presente acá con nosotros".

Una vez dentro de la sala Astor Piazzolla, el verdadero protagonista de la noche estuvo presente desde las primeras palabras hasta las últimas. Proyectaron un video con fotografías de su vida y fragmentos de sus obras, y lo homenajearon con el Premio Astor de Oro In Memoriam. La encargada de recibirlo fue su hija, María Eugenia Martínez Suárez. "Estoy aquí en nombre de mi familia, quiero agradecerles este merecido premio a mi padre", confesó. Además, recordó que José "estaba orgulloso del Festival de Cine y de Mar del Plata" y que "trabajó incansablemente para llegar al público con películas de calidad".

Cecilia Barrionuevo, directora artística del Festival, también compartió un discurso que tuvo al cineasta como foco. "Es la primera edición en mucho tiempo que no nos acompaña José (...) el festival no sería tal sin él", contó. Asimismo presentó el listado de jurados para las diversas competencias, y recordó distintas actividades y "caminos posibles" de este acontecimiento "inclusivo y abierto para todo el mundo".

Por otro lado, Barrionuevo se refirió a las veces en las que le han preguntado por su "condición de ser mujer" en el equipo de programación del encuentro. "Creo que ser mujer en este tiempo, en este lugar, me hace consciente de una igualdad que habilite no solo la presencia de mujeres de disidencias, de un lado y otro de la pantalla, sino también la emergencia de nuevas formas narrativas", concluyó. Precisamente el Foro de Cine y Perspectiva de Género abordará esta temática y se realizará el 10 de noviembre a las 10:30, en el Teatro Tronador Concert.


La aclamada actriz argentina Graciela Borges también se llevó un reconocimiento a casa, con la entrega del Astor de Oro a la Trayectoria. Un video con algunas escenas memorables y un emotivo discurso finalizaron con una ovación de pie por parte del público. "Durante muchísimos años vine a este festival, durante muchos años conocí a José, que es la estrella de esta noche, y tuve todo el cariño y el apoyo", compartió con emoción. Además, utilizó esta oportunidad para pedir "que los chicos sigan filmando" como pudieron hacerlo otros directores, y evitando centrarse únicamente en la cantidad de entradas vendidas. "Este festival se tiene que llamar José y este festival se tiene que llamar viva el cine", cerró.

Sin lugar a dudas, la proyección de "Los muchachos de antes no usaban arsénico" en una versión restaurada fue el final perfecto para una emotiva noche de apertura en esta nueva edición. La frase de José "hacer cine es hacer vida" es escuchada antes de cada función, y los aplausos no tardan en aparecer. Al igual que lo repitieron varios invitados, es posible afirmar que se siente la ausencia del cineasta, pero que a su vez parece estar presente en cada una de las actividades.(0223)

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