La ONU eleva a casi 150 los muertos por combates en Libia

Al menos 147 personas murieron en Libia desde que un comandante militar lanzó una ofensiva contra la capital, este mes, informó hoy la ONU, mientras que Italia pidió un alto el fuego urgente y que el militar rebelde retire sus fuerzas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), dependiente de Naciones Unidas, agregó que otras 614 personas resultaron heridas durante el ataque emprendido el 5 de abril por el mariscal de campo Jalifa Hafter para tomar la ciudad de Trípoli.

Hafter lidera el llamado Ejército Nacional Libio (LNA), cuyas fuerzas están a unos 40 kilómetros de Trípoli y se enfrentan con milicias rivales vinculadas a un frágil gobierno apoyado por la ONU que tiene su base en la capital del país norteafricano.

Los combates amenazan con desatar un conflicto de la envergadura del que terminó con la caída del ex líder Muammar Kaddafi en 2011, a partir de un levantamiento mayormente islamista apoyado por una intervención militar de la OTAN.

Desde el asesinato de Kaddafi, el país árabe rico en petróleo, durante años el de mayor renta per cápita de África, se ha sumido en el caos, con dos gobiernos paralelos y rivales, uno en el Este y otro en el Oeste.

La anarquía ha convertido al país en el principal punto de salida clandestina de precarios barcos con migrantes que escapan a conflictos y a la pobreza y realizan la peligrosa travesía por el Mediterráneo para llegar a países del sur de Europa, sobre todo Italia.

El aluvión de migrantes ha tensado la relación entre los partidos de la coalición que gobierna en Italia, por la negativa de uno de ellos a admitir los desembarcos de migrantes provenientes de Libia pese a las exhortaciones de la ONU y de diversas ONG.

En Roma, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, pidió hoy un alto el fuego inmediato y el repliegue de las fuerzas de Hafter, y agregó que una campaña militar no devolverá la estabilidad a Libia.
"Esperamos un cese del fuego inmediato y el retiro de las fuerzas" de Hafter, reclamó Conte tras reunirse con uno de los vicepresidentes del gobierno de Trípoli, Ahmed Maitig, uno de los hombres fuertes del presidente Frayez al Sarraj.
"Debemos desactivar una crisis humanitaria que podría darse de manera devastadora no sólo por las consecuencias sobre Italia y Europa sino sobre la población de Libia", agregó.

Desde 2011, la Unión Europea (UE) e Italia han dado ayuda económica a Libia para que intente contener el flujo de migrantes hacia Europa.

La ONU dijo hoy que cerca de 3.000 refugiados y migrantes están atrapados en centros de detención libios situados en áreas afectadas por los combates que se han desatado en el país o cerca de ellos, informó la agencia de noticias EFE.

En algunos casos, los guardias han abandonado esas instalaciones, dejando a los reclusos a su propia suerte, sin comida o agua, según indicó el portavoz de la organización Stéphane Dujarric.

Desde la escalada del conflicto este mes, más de 18.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, prosiguió el vocero, citando datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Además, miles de civiles siguen atrapados en áreas con combates en las afueras de Trípoli y apenas unos centenares de familias han podido ser evacuadas, agregó.

Dujarric destacó que habido un aumento de los "bombardeos indiscriminados" en zonas residenciales y de los ataques contra infraestructuras civiles, y reiteró el pedido de la ONU de un alto el fuego.

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