EE.UU: Los demócratas quieren declarar en desacato al fiscal general de Trump por el informe del Rusiagate


Una comisión parlamentaria estadounidense decidió hoy votar esta semana si declara en desacato al secretario de Justicia, en una escalada de la disputa entre el presidente Donald Trump y la oposición demócrata en el Congreso por el informe final de la investigación sobre si Rusia ayudó al mandatario a llegar a la Casa Blanca.

También hoy, casi 400 ex fiscales estadounidenses dijeron en una carta abierta que la evidencia reunida en el informe del fiscal especial Robert Mueller habría resultado en cargos de obstrucción de la Justicia contra Trump si no fuera porque la política actual del Departamento de Justicia fija que no puede procesarse a un presidente en funciones.

La votación sobre el posible desacato fue convocada para el miércoles en la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes por el presidente de ese órgano de mayoría demócrata, luego de que hoy venciera el plazo que le había dado al secretario William Barr para entregar al Congreso una versión completa y sin editar del informe final de Mueller.
"El Congreso debe ver el informe completo y la evidencia subyacente para determinar cómo es mejor avanzar con la supervisión, la legislación y otras responsabilidades constitucionales", dijo Nadler en un comunicado citado por CNN.

El congresista demócrata agregó que el incumplimiento, por parte del fiscal general Barr, del plazo de las 9 de la mañana de hoy que se le había dado para presentar todo el informe "no nos deja otra opción que iniciar los procedimientos de desacato".

Durante casi dos años, Mueller investigó si Rusia y la campaña de Trump se confabularon para ganar las presidenciales de 2016 y si el mandatario intentó obstruir la pesquisa.

El mes pasado completó un informe con todas sus conclusiones y lo entregó al Departamento de Justicia.

El Departamento publicó una versión editada del documento, con múltiples secciones censuradas por motivos de seguridad o legales.

El informe, de 448 páginas, detalla hasta diez instancias en la que Trump pareció intentar obstruir la Justicia, pero Mueller, haciendo notar que la política del Departamento de Justicia es que un presidente en funciones no puede ser procesado, optó por no pronunciarse sobre si el mandatario había o no cometido el delito.

Eso permitió a Barr -un funcionario nombrado por Trump- declarar que la evidencia era insuficiente y librar de toda culpa al presidente, algo que desató polémica y confusión y que, según medios, dejó a Mueller muy descontento.

En la carta abierta, más de 370 ex fiscales dijeron que el informe de Mueller "describe varios actos que satisfacen todos los elementos para una acusación de obstrucción de la justicia".

Si no fuera por la política del Departamento de Justicia, "el peso abrumador del juicio profesional caería a favor de un procesamiento (de Trump) por la conducta detallada en el Informe Mueller", agregaron en la carta, publicada por la ONG Protect Democracy.

Aunque una declaración de desacato enviaría un fuerte mensaje político, por sí misma no obligaría al Departamento de Justicia a publicar el informe ni garantizaría un procesamiento contra Barr.

La resolución contra el fiscal general debería ser votada luego por la Cámara de Representantes, y, en tal caso, la cuestión sería referida al fiscal por el Distrito de Columbia, que es un funcionario del Departamento de Justicia que muy probablemente defienda al titular de ese ministerio.

Los demócratas de la cámara baja ya han indicado que van a aprovechar todos los recursos legales a su alcance.

También podrían iniciar una demanda civil contra el Departamento de Justicia, una caso que podría tardar mese so incluso años en resolverse.

También podrían abrir un procedimiento de juicio político contra Trump, pero la presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ha dicho que no está interesada en hacer eso, por ahora.

back to top