Francia advirtió que no está a favor de otorgar otra prórroga para retrasar el Brexit

Un día antes de una nueva votación legislativa que será clave para el gobierno británico, la vecina Francia sumó hoy al clima de tensión en Reino Unido y advirtió que no está a favor de otorgar otra prórroga para retrasar el Brexit, como demanda la mayoría del Parlamento en Londres.

El canciller francés, Jean-Yves Le Drian, sostuvo que, "en el estado actual de las cosas", su gobierno no apoya aprobar en la Unión Europea (UE) una nueva prórroga para seguir negociando una salida del Reino Unido del bloque con un acuerdo claro.

"Los británicos nos tienen que decir lo que quieren, no vamos a hacerlo en su lugar", agregó en una entrevista con el canal CNews, citado por la agencia de noticias EFE.

Le Drian no se limitó a las expresiones diplomáticas y aseguró que el gobierno británico está "en un callejón" porque "ahora en el Parlamento británico no hay mayoría para nada", ni para un Brexit sin acuerdo ni para la convocatoria de elecciones adelantadas.

Mañana el primer ministro británico, Boris Johnson, someterá de nuevo a votación en la Cámara de los Comunes una moción para adelantar las elecciones de 2020 para el mes próximo.

La intención de Johnson es aprovechar el crecimiento de su popularidad que las últimas encuestas registraron y tratar de ganar una mayoría absoluta en la cámara que le permita el 17 de octubre reunirse con los líderes de los países de a UE en Bruselas y anunciar el tipo de Brexit que él decida, sin los límites que hoy quiere imponer el Parlamento.

Por ley, el Reino Unido debe abandonar la UE el 31 de octubre.

Sin embargo, la semana pasada, las dos cámaras del Parlamento británico aprobar una moción para prohibir la posibilidad de un Brexit sin acuerdo con la UE y obligar al gobierno a pedir una prórroga en Bruselas, si no consigue un acuerdo para el 19 de octubre, dos días después de la cumbre europea y dos antes del plazo legal para abandonar la UE.

Esta moción debería ser promulgada por la Reina mañana lunes.

En medio de este contexto, el premier británico intentará buscar una mayoría especial de dos tercios de los diputados para adelantar las elecciones. Sin embargo, por ahora no parece haber convencido a la oposición ni a los oficialistas que se rebelaron, votaron en contra y fueron inmediatamente expulsados del Partido Conservador.

La clave estará en si el Laborismo, que la semana pasada se abstuvo, decide votar a favor de la moción electoral.

El líder del partido, Jeremy Corbyn, repitió una y otra vez que solo votarán a favor cuando el veto a un Brexit sin acuerdo se convierta en ley, lo que podría pasar mañana.

Mientras las negociaciones con la oposición continúan, la crisis del oficialismo parece no tener fin.

Ayer la ministra de Trabajo y Pensiones, Amber Rudd, renunció en rechazo a la expulsión de los 21 diputados conservadores que votaron en contra de la moción del gobierno, la segunda renuncia en el gobierno en menos de una semana, tras la del hermano del premier, Jo Johnson.

Hoy Boris Johnson designó como reemplazo de Rudd a la diputada conservadora Therese Coffey, una dirigente que ya había participado del gabinete de Theresa May, la anterior premier, que tuvo que renunciar tras no conseguir que el Parlamento apruebe su acuerdo de Brexit.

back to top