Sergio Palazzo fue reelecto al frente de la Asociación Bancaria y convocó a "la lucha contra el ajuste"

El sindicalista Sergio Palazzo fue reelecto esta noche por un nuevo período de cuatro años al frente de la Asociación Bancaria (AB), luego de obtener más del 90 por ciento de los votos emitidos de los afiliados de las 53 seccionales nacionales de la organización, informó esta noche el gremio.

Palazzo fue reelecto como secretario general del gremio para el período 2017-21 -el nuevo Secretariado General Nacional asumirá el 8 de octubre próximo-; fue respaldado por más del 70 por ciento del padrón electoral y obtuvo más del 90 por ciento de los sufragios de las 53 seccionales, es decir, unos 65.000 votos.

El dirigente bancario y jefe de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) -que integran unos treinta sindicatos- ratificó hoy que la Bancaria marchará junto con otras organizaciones el 7 de este mes hacia la basílica de San Cayetano y que el día 22 acompañará a la CGT a la Plaza de Mayo en rechazo del "ajuste".

Palazzo se dirigió esta noche a una multitud de trabajadores y militantes bancarios desde un balcón interno del primer piso de la sede de Sarmiento al 300 y ratificó la posición del gremio de rechazo a "las políticas neoliberales de ajuste del gobierno nacional, a la desregulación financiera, a la pérdida de puestos de empleo y a la posible aplicación de una reforma laboral".
"Es preciso que luego del 22 de agosto la CGT convoque a un Comité Central Confederal (CCC) para decidir la profundización de un plan de lucha que, necesariamente, tiene que incluir un paro general en rechazo del modelo neoliberal que explota a los trabajadores", afirmó Palazzo en su discurso, y agregó que el Ejecutivo realiza "un feroz ataque contra las organizaciones gremiales a través de intervenciones, una posible reforma laboral, el intento de enjuiciar a magistrados, las supuestas mafias de los juicios laborales y la agresión a la moral de los dirigentes sindicales".

El gremialista aseguró que, en realidad, el gobierno procura con esa actitud "someter" a los sindicatos, lo que "no puede ser permitido", a la vez que acusó al Ejecutivo de "vaciar" la política histórica de los derechos humanos en todo el país.

Palazzo también señaló en su discurso ante una colmada planta baja de la Bancaria que "es preciso tomar conciencia respecto de lo necesario que es el Estado como regulador de las políticas nacionales" y, por lo mismo, rechazó "la libertad de mercado".
"La política es poder. Por eso, el gobierno y las corporaciones procuran despolitizar. Es preciso construir poder en la base popular, porque la política y no el mercado es la clave para resolver los problemas del país y de la gente. No hay que bajar los brazos, porque eso significaría convertirse en asesinos de los trabajadores, que esperan respuestas de sus dirigentes", afirmó.

Palazzo -de origen radical- reivindicó las figuras de Raúl Alfonsín, de Juan Domingo Perón y de Néstor y Cristina Kirchner y sostuvo que "la reforma laboral y el ajuste solo pueden combatirse con la gente en la calle y propinándole al gobierno un revés electoral tanto el 13 de agosto como en octubre próximo", señaló.

También agradeció la tarea militante de los trabajadores bancarios, los fiscales y los presidentes de mesa en todo el país y ratificó que "el sindicato hace política para transformar la realidad, que excede lo meramente reivindicativo", en tanto realzó los logros obtenidos por la Bancaria, que "la posicionaron en los últimos años y hoy ejerce un rol de liderazgo" en el sindicalismo.

Palazzo fue reelecto al frente de la única Lista de Unidad 1 Celeste y Blanca, que integró a las 53 seccionales del gremio.

La nueva conducción renovó en un 40 por ciento a sus integrantes, según señaló el secretario nacional de Prensa, Eduardo Berrozpe.

La representación de la mujer superó el cupo previsto por ley y, junto a Palazzo, continuarán en sus cargos Andrés Castillo (Buenos Aires, adjunto), Analía Lungo (Córdoba, adjunta alterna), Carlos Cisneros (Tucumán, Administración) y Berrozpe (Buenos Aires).

Por voto directo y secreto, más de 65 mil afiliados eligieron hoy también a 23 integrantes del Secretariado General Nacional; 23 consejeros titulares e igual cantidad de suplentes; 3 miembros titulares y otros tantos suplentes de la Comisión Fiscalizadora; 3 delegados titulares y 3 suplentes al Comité Central Confederal (CCC) de la CGT y delegados titulares y suplentes a su Congreso.

Dura réplica de Correa al actual presidente de Ecuador, que se quejó de la herencia económica recibida

El expresidente de Ecuador Rafael Correa tildó hoy de "mentiroso" a su sucesor y correligionario, Lenín Moreno, quien el fin de semana afirmó que el país afronta un "grave escenario" económico debido a que "las decisiones" tomadas por su antecesor "no fueron debidamente mesuradas".
"Por definición, un mentiroso jamás va decir que lo es, pero, pese a las formas, lo seguirá siendo", dijo Correa, quien gobernó Ecuador por una década hasta mayo pasado y ahora reside en Bélgica, a través de su cuenta de Twitter.

El exmandatario sostuvo que "el gobierno actual conocía perfectamente todas las cifras de deudas y pasivos, que, además, son públicas", y "no solo aquello: mantiene el mismo equipo económico", por lo que "hacer una cadena nacional para 'anunciar' lo que siempre supieron es tan solo parte de un show".
"Da realmente náuseas ver cómo se utiliza el mismo discurso de la oposición", sostuvo Correa -que es economista-, y añadió que es "triste escuchar a un presidente que habla de lo que no entiende".

El viernes pasado, Moreno anunció un programa de contención del gasto público y estímulo a las inversiones para enfrentar el “grave escenario” económico en que está el país debido al “grave endeudamiento” en que lo dejó sumido su antecesor.
“En mayo de este año la deuda pública histórica del país, que incluye los gobiernos locales, alcanzó un monto agregado de 41.893 millones de dólares”, describió Moreno en un discurso televisado.

Dijo que también “existen otros pasivos del Estado, como operaciones de corto plazo, pasivos de empresas petroleras, ventas anticipadas de hidrocarburos, que, entre otras, suman un monto aproximado de 8.000 millones adicionales”.
“Además, registramos contingentes que hoy no son deuda, pero que podrían transformarse en obligaciones de pago, que suman 4.367 millones dólares”, agregó Moreno, y señaló que todo ello refleja un “grave endeudamiento” y un “grave escenario”.

El mandatario también recordó que el Estado debe al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) 2.528 millones de dólares.

Explicó la situación en que “desde hace dos años el país enfrenta condiciones difíciles producto de la reducción del precio del petróleo y de los bajos precios de las materias primas”.

Sumó entre las causas a “la apreciación del dólar” y los “efectos devastadores del terremoto de 2016”, que provocó daños materiales valuados en 3.500 millones de dólares.
“Al no contar con recursos líquidos suficientes, se recurrió a financiamiento externo e interno; al entrar en una situación económica compleja, las decisiones que se tomaron no fueron debidamente mesuradas y se puso al límite la sostenibilidad de nuestra economía”, advirtió Moreno.

El actual mandatario fue vicepresidente de Ecuador durante los primeros seis años y medio del gobierno de Correa, entre enero de 2007 y mayo de 2013.