Kim Jong Un dice que su cumbre con Donald Trump supera viejos prejuicios y obstáculos

La histórica cumbre entre el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, y el presidente de EEUU, Donald Trump comenzó hoy con un apretón de manos dominado por una cierta tirantez, que posteriormente se convirtió en un nuevo saludo esta vez ya acompañado de sonrisas y gestos de distensión.

Los dos mandatarios se encontraron como estaba previsto en el Hotel Capella de la Isla de Santosa poco después de las 9 de la mañana.

"Vamos a tener una gran conversación", indicó Trump en una breve conversación con los medios de comunicación para añadir que esperaba que pensaba que esta reunión sería "un gran éxito".

"Tendremos una relación excelente, no tengo dudas. Es un honor encontrarme con él", añadió ante el rostro complaciente de Kim Jong Un, el mismo personaje al que había calificado como el "dictador más cruel" en la historia reciente del orden mundial.

En lo que quizás sea la primera ocasión en la que el dirigente del que ha sido hasta ahora una de las naciones más opacas del orbe se dirigía a la prensa foránea, Kim Jong Un replicó a estas palabras asegurando que "el camino para llegar aquí ha sido difícil. Las prácticas pasadas y los prejuicios fueron obstáculos para avanzar, pero los vencimos a todos y aquí estamos".

Kim Jong Un ya ha conseguido con esta foto eclipsar décadas de señalamientos contra el régimen que domina el país y obtener el reconocimiento tácito de una superpotencia como EEUU.

Para el diario 'Rodong Sinmun', la aparición de su dirigente al mismo nivel del presidente norteamericano ha respondido a una reivindicación que Pyongyang llevaba décadas haciendo: "no puede haber países superiores o inferiores, ni naciones dominando a otras y estas siendo obligadas a ser dominadas", escribió en su edición del lunes.

Los dos líderes dialogarán en solitario durante 45 minutos para después dar paso a discusiones junto a sus asesores hasta la hora del almuerzo, en torno a las 11:30 del medio día.

El mandatario norcoreano está arrinconando todos los estereotipos que se habían establecido en torno a su figura. El lunes por la noche protagonizó un paseo nocturno por varios de los lugares más emblemáticos de Singapur donde se hizo selfies junto al titular de Exteriores local, Vivian Balakrishnan, y se presentó como si fuera una suerte de 'celebrity', al que saludaban con gritos de asombro y aplausos los viandantes que se toparon con su comitiva.

Los expertos mantienen serias dudas sobre el contenido real de esta convocatoria, que podría concluir con una declaración de principios genéricos, cuya aplicación o no sólo podrá certificarse con el paso del tiempo.

El propio secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, indicó el lunes que no hay que esperar un éxito inmediato en base a esta primera cita sino el diseño de un proceso "para el duro trabajo que seguirá después", aunque añadió que Washington sigue empeñado en exigir como final la desnuclearización "completa, verificable e irreversible" por parte de Pyongyang.

Al margen de las críticas que pueda generar la rehabilitación pública de un dirigente acusado de violar repetidamente los derechos humanos, la cita de Singapur y todo el proceso de negociaciones anterior si ha conseguido ya un resultado evidente: establecer un largo periodo de distensión en la Península que contrasta radicalmente con el ambiente prebélico que se vivía en 2017.

Hay que recordar que el año pasado Pyongyang protagonizó una veintena de ensayos de misiles y el de una bomba de Hidrógeno, algo que no ha vuelto a hacer desde el lanzamiento del cohete intercontinental del 29 de noviembre pasado.

"La diplomacia parece tener algún efecto restrictivo sobre el número de provocaciones llevada a cabo", escribió el experto Victor Cha en la página del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington.

Si la conversación con Trump desactiva la rivalidad con la superpotencia estadounidense, Pyongyang parece dispuesta a insistir en su renovada proximidad con Seúl, que ofrece mayores perspectivas de colaboración y asistencia económica inmediata que cualquier negociación de largo recorrido con EEUU.

La agencia oficial KCNA volvía a recordar este lunes en uno de sus artículos que la última cumbre que se celebró en la Zona Desmilitarizada entre los mandatarios de ambas naciones abre "un nuevo capítulo en la concordia y la unidad nacional, de paz y prosperidad".

"Todos los compatriotas, en el norte, en el sur y en el extranjero tendrán que esforzarse por implementar el gran programa de reunificación, cualquiera que sea la situación y las circunstancias", añadía el medio de comunicación.

 

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