Catamarca: Una municipalidad compra la fábrica Vanoli SA, para no perder una fuente importante de empleo

La Municipalidad de Pomán anunció que saldrá al auxilio de la fábrica Vanoli SA, que pertenece al Grupo Dulcor, y que estuvo a punto de ser desmantelada en diciembre pasado por la firma. Las negociaciones, que fueron aceptadas por el Concejo Deliberante, incluyen la compra de toda la planta por $23 millones a pagarse en cuotas durante cinco años, y con la posibilidad de prorrogarlas por otros cinco. La propuesta no incluye a los empleados, cuyo futuro dependerá de la empresa.

La fábrica de Vanoli, que se dedica a la producción de aceite de oliva e industrialización de aceituna de mesa, protagonizó manifestaciones en diciembre pasado cuando el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación presentó un amparo para evitar el vaciamiento del predio ubicado en la Villa de Pomán.

"Tenemos más de 200 pequeños productores de aceituna de mesa que se iban a quedar sin un lugar para vender, más el efecto rebote que esto genera, porque los cosecheros también pierden su trabajo y se vuelve una cadena de malas noticias. En esta negociación nosotros quisimos que se queden en Catamarca, que la empresa no se lleve ninguna máquina y que podamos sostener de alguna forma estos empleos", explicó en Radio Ancasti el intendente de Pomán, Francisco Gordillo (FJV).

En este sentido, señaló que si bien ya hay una autorización del Concejo Deliberante para continuar con la negociación para adquirir la fábrica, necesitaban el aval de los vecinos y productores.

"Necesitamos el compromiso de los productores de que van a entregar lo producido a la planta. Esta operación se pagaría con la misma actividad productiva, por lo que no hay un compromiso sobre la coparticipación, no ponemos en riesgo el sueldo de los empleados, ni hacemos un compromiso financiero que no se pueda asumir", explicó Gordillo. Sin embargo, dijo que todos aquellos recursos que no sean para sueldos y se puedan destinar a este proyecto serán utilizados, y que estas conversaciones son posibles gracias al nexo que realizó el Ministerio de Producción y el respaldo del Gobierno de la Provincia.

"No es que nosotros entramos en la puja contra otros interesados, sino que somos los únicos interesados en adquirir la fábrica para no perder una fuente importante de empleo. Estamos en plena conversación y de prosperar la empresa no se lleva nada. Quedará toda la maquinaria y algunos insumos que aún quedan", detalló.

No obstante, expresó que esta posibilidad no incluye la mano de obra que hasta ahora tiene la empresa allí. "Los empleados que están dependen de la empresa, pero insistiremos en que los indemnicen y les paguen todo lo que les corresponde. Cuando nos hagamos cargo de la planta los tendremos en cuenta para ponerla a trabajar nuevamente y capacitar al nuevo personal que podamos incluir", dijo.

Según expresó, ya hay un principio de acuerdo con los gerentes de Dulcor y ya cuentan con el visto bueno de los concejales. Ya se hizo una visita al predio de la fábrica, que consta de 14.000 metros cuadrados, incluye más de 2.000 metros cuadrados cubiertos, tiene más de 130 tanques, entre otras cuestiones de estructura.

La venta se realizaría por 23 millones de pesos, que se pagarían con un porcentaje de las ventas que se logren. Estas ventas, a su vez, están completamente comprometidas a Dulcor, que si bien quería retirar la fábrica de Pomán sigue interesada en su producción.

"Nuestra intención es conformar rápidamente una SAPEM con quienes deseen invertir, con participación de los propios productores para que ellos administren la fábrica", finalizó el intendente.

El conflicto

A mediados de diciembre, el juez de Control de Garantías, Menores y Laboral de la segunda circunscripción judicial, Rodolfo Cecenarro, hizo lugar al pedido de los trabajadores del gremio de la Alimentación para que la firma del grupo Dulcor se abstenga de continuar retirando maquinarias y bienes muebles pertenecientes a la fábrica. Fue tras un amparo presentado por el STIA Catamarca, a cargo de José Ocampo, luego de que los 12 empleados tomaran el predio por temor al cierre y denunciaran un vaciamiento de la planta con la intención de llevar la maquinaria hacia Mendoza.

La resolución del juez se estableció en el marco de “asegurar el derecho de los trabajadores y la producción”.

Aunque en su momento desde la firma negaron que vayan a retirarse de la provincia, los trabajadores no habían quedado conformes. En su momento, el subsecretario de Industria y Comercio, Antonio Corona, explicó que según la empresa las máquinas "estaban sin uso y las llevarían temporalmente a Mendoza para la cosecha de cereza, pero luego volverían". Además, se especulaba con un traslado a la localidad de Pajonal para poder ampliarse, puesto que en la villa de Pomán no lo podían hacer.

back to top