La Pampa: Comenzaron con normalidad las elecciones

Las elecciones en La Pampa comenzaron hoy con normalidad, en una jornada en la que 282.055 ciudadanos empadronados elegirán entre ocho candidatos al nuevo gobernador, además de 30 diputados provinciales y cargos municipales.

Para estos comicios se habilitaron un total de 840 mesas en las distintas escuelas de la provincia a las que concurrirán los pampeanos para elegir al nuevo gobernador y vice, disputa que tiene como principales protagonistas al peronista Sergio Ziliotto, del Frente Justicialista Pampeano (FREJUPA), y al radical Daniel Kroneberger, del Frente Cambiemos.

Por otra parte, en Santa Rosa, la capital pampeana, la disputa está centrada entre el referente de La Cámpora, el kirchnerista Luciano Di Nápoli, que tiene el apoyo de todo el aparato del FREJUPA, y el radical Leandro Altolaguirre, de Cambiemos, que va por su reelección.

En General Pico, la segunda ciudad más importante de La Pampa, se disputan la intendencia la actual ministra de Desarrollo Social de La Pampa, Fernanda Alonso (FREJUPA), y el actual diputado nacional por el PRO, Martín Maquieyra.

El impacto nacional.

La elección tendrá impacto nacional, en un contexto removido por la inesperada aparición que ayer hizo Cristina Fernández de Kirchner. El macrismo viene perdiendo una elección tras otra en distintos territorios y La Pampa podría convertirse en otro cachetazo.

A diferencia de lo ocurrido en otros procesos electorales, esta vez el peronismo quedó parado a la izquierda de su oposición política: en ese sentido también el FREJUPA pretende ser un ejemplo nacional.

Logró atar su interna, unificar a todas sus líneas y sumar -con representación electoral expectante- al Frente Renovador, Nuevo Encuentro, el Partido Humanista, el Partido Comunista y Patria Grande.

Ziliotto (56 años) es diputado nacional y en alguna medida representa un trasvasamiento generacional forzado, a partir de que el líder del PJ, Carlos Verna, no pudo pelear por la reelección a raíz de un cáncer que lo marginó de la campaña.

El PJ pampeano -tradicionalmente ortodoxo y conducido por líderes caudillescos- se abrió esta vez -después de las reñidas legislativas de 2017- a sectores del kirchnerismo más puro, a partir de que maneja encuestas en las que Cristina Fernández de Kirchner es la única dirigente nacional que en La Pampa tiene una imagen positiva por encima del 50%.

“Avancemos” hacia la polarización.

Se presume una elección polarizada con la alianza que encabeza el radicalismo, con el diputado nacional Daniel Kroneberger como candidato a gobernador, y el apoyo del PRO y otras fuerzas de la centroderecha.

A partir de su sociedad con el macrismo, la tradicional alianza opositora se quedó sin el aporte de socialistas, progresistas e independientes que integraban la coalición. En febrero, sorteó una feroz interna en la que la UCR le dio una paliza al delfín macrista, el exfutbolista Carlos Javier Mac Allister.

En campaña la UCR hizo enormes esfuerzos por distanciarse del Gobierno Nacional: en los afiches proselitistas eliminó a “Cambiemos” para reemplazarlo por un tardío “Avancemos”.

Hay otras seis fuerzas que propician postulantes a la Gobernación: el socialismo, dos espacios de izquierda (el MST y la agrupación Desde el Pie) y tres sellos que se alejaron del PJ como consecuencia del proceso de reforma de la identidad política del peronismo local (armaron sus propias listas los sectores evangélicos y dos exministros que fueron echados por Verna).

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