Cristina denunció que es víctima del lawfare y responsabilizó al gobierno de Mauricio Macri por las denuncias

La senadora y vicepresidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner denunció que es víctima del lawfare y responsabilizó al gobierno de Mauricio Macri por las denuncias presentadas en su contra.

En el marco del juicio que se le sigue por la supuesta adjudicación irregular de la obra pública vial en Santa Cruz a la empresa Austral Construcciones, de Lázaro Báez, y por el presunto pago de sobreprecios e incumplimientos en la construcción, la ex presidente se quejó de que los jueces no dejaron trasmitir en vivo la audicencia.

La senadora nacional ingresó a las 9.39 a los tribunales de Comodoro Py, acompañada por su abogado Carlos Beraldi, quien presentó este mismo lunes un nuevo escrito para que se permita la trasmisión completa de la declaración.

Sin embargo, el Tribunal Oral Federal (TOF) 2, presidido por los jueces Jorge Gorini, Andrés Basso y Rodrigo Giménez Uriburu, volvió a rechazar la trasmisión, aunque los abogados defensores de otros acusados en el proceso manifestaron que "no había inconvenientes" en que toda la sociedad puede escuchar a la vicepresidenta electa.

“¿No les parece de trascendencia pública que la vicepresidente electa esté sentada acusada de integrar un asociación ilícita?”, se preguntó la ex mandataria al iniciar su exposición. “Lo que estamos viendo hoy aquí es una clase práctica de lawfare en la Argentina, llevado a cabo por los integrantes del tribunal”, agregó.

Según definió Cristina, el lawfare, que involucra a jueces, fiscales y algunos medios de comunicación, “se implementó para perseguir a los líderes políticos” de la oposición. "Fue un plan ideado por el gobierno saliente", remarcó, y mencionó que el gobierno de Mauricio Macri utilizó la Oficina Anticorrupción de Laura Alonso y la UIF de Mariano Federici para "impulsar" las causas judiciales en contra de exfuncionarios K.

La legisladora aseguró que la denuncia en su contra se originó en algunos medios de comunicación y que fue "trasmitida a diestra y siniestra", en una acusación que "no reconoce antecedentes".

"Soy jefa de cuatro asociaciones ilícitas. No sé cómo tuve tiempo para gobernar este país", dijo la ex presidenta al cuestionar la "multiplicidad de procesamientos", y cuestionó que el juicio "está montado sobre la hipótesis de que Néstor Kirchner fue presidente para armar una asociación ilícita con un empresario de la construcción de Río Gallegos" para "saquear las arcas del Estado".

"No soy amiga de Lázaro Báez y nunca lo fui", aseguró la ex presidenta, sobre el tramo final de su indagatoria, que duró unas cuatro horas. “No voy a perdonar que porque sos amigo de alguien hay que condenarlo, eso pasaba en la dictadura", expresó.

Cristina resaltó que los magistrados ya tienen su "condena escrita" en este caso y se quejó de los "jueces a la carta del gobierno", al resaltar su relación con Macri. "A mí me absolvió la historia y a ellos los va a condenar", señaló.

Sobre el juez Claudio Bonadio dijo entre otros puntos que ni siquiera la dejó tener tarjeta de crédito, ni a ella ni a sus hijos. "Tampoco sería justo cargar las tintas sobre Bonadio o Ercolini, dos jueces de grado. Estuve dos años sin fueros por voluntad propia, decidí no tener fueros, ya estaba en marcha la causa Hotesur, dólar futuro. No me dictaron la preventiva. Bastó que fuera electa senadora para que tres días antes me bajaran la prisión preventiva que obviamente no pudieron ejecutar porque tenía fueros. Buscaban la construcción mediática, los títulos de diarios, Cristina no va presa porque se ampara en los fueros", dijo.

También aludió al fallecido Néstor Kirchner. "Ni pintar el nombre sabían en la provincia de Buenos Aires" cuando llegó a la presidencia de la Nación, tras la crisis del 2001. "Y ustedes dicen que era un plan maestro para saquear las arcas del Estado porque Lázaro Báez, que siempre vivió en Santa Cruz, era amigo de Néstor Kirchner, ¿por qué no lo hicieron en Santa Cruz durante 16 años?".

Para "mentir hay que saber mentir, también como para todo es clave en los tiempos que vienen que los que hablen y las que hablen sepan de qué hablan, sino nos va a ir muy mal a los argentinos", concluyó, y pidió "perdón" por el tono exaltado.

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