Mendoza: El drama humano de los “sin techo" va en aumento

La historia de Alejandra Villar se hizo pública cuando meses atrás una cámara de la terminal de ómnibus logró captar cómo era agredida por quien fuera su pareja. Con 22 años habitaba en la zona y en las noches se refugiaba en el puente conocido como “Alberdi”, intersección entre Ciudad y Guaymallén. Se estiman que allí llegan a pasar la noche entre 20 y 30 personas diariamente.

Finalmente, el último sábado la chica fue embestida por un camión recolector de basura bajo el mismo puente. Hasta el momento se desconoce si se trató de un accidente, un crimen o una decisión de la propia mujer de terminar con esa vida de tormentos y carencias absolutas. La investigación permanece en la justicia provincial.

El caso alarmó a un grupo de vecinos y militantes nucleados en secretarías sociales y de coordinación de la CGT que decidieron comenzar a reunirse para extender reclamos que concluyan en respuestas concretas por parte del Estado.

“La situación nos preocupa muchísimo, se tornó un paisaje habitual y abismal ver los colchones y las familias acercándose a la zona para pasar la noche. Rodeados de basura, de hambre, heladas, violencia e indignidad”, dijo a Va Con Firma Mendoza la vecina que prestó testimonio.

Explicó que en marzo había menguado la cantidad de personas durmiendo bajo el puente, pero con la llamada “crisis del dólar” comenzaron a frecuentarlo grupos familiares enteros y ancianos solos que antes no se veían en el lugar. “Ya no son únicamente aquellos que desde hace años viven en la calle porque parece que lo entienden como un único modo de vida. Son nuevos indigentes”, aseguró.

Las estimaciones extraoficiales, recabadas de diversas fuentes que trabajan con personas en situación de calle, anuncian que en Mendoza ya son más de 300 las personas que viven “sin techo”.

Alejandro Verón, director de Contingencias Sociales del Gobierno de Mendoza explicó a este medio que se trabaja “arduo” sobre la problemática de las personas que viven o pernoctan bajo el puente de calle Alberdi. Explicó que son situaciones de abordaje complicado porque en ocasiones porque responden a situaciones disímiles.

Señaló que por un lado se encuentran aquellas personas que por diversas situaciones, económicas, adicciones o expulsiones del propio hogar caen en la calle. Estos son distinguidos como “pre casos” sobre los que es más accesible dar contención. “Nosotros llevamos censos y conocemos quienes son las nuevas personas que ingresan al circuito de calle”, señaló, y amplió que en estas condiciones se logra ubicar a las personas en el sistema de ayuda social que ofrece subsidios para alimentación, planes de empleo y alquileres temporarios.

“Son personas abiertas a que se les realicen los nuevos trámites de DNI y controles de salud propuestos por la Iglesia La Merced y la Universidad Nacional de Cuyo”.

Para el funcionario el problema es con aquellas personas que viven desde hace muchos años en la calle y muestran cierta resistencia a recibir ayuda del Estado. “No podemos avanzar sobre su libertad de decisión, todas las puertas están abiertas para ellos también”, dijo. Estos casos son considerados como “arraigados”.

En este sentido mencionó dos refugios de noche para los denominados “sin techo”. Uno es El Camino, a cuadras del puente Alberdi, y otro es “Remar” en Las Heras. “Pero no todos aceptan estas opciones”, sentenció.

En tanto, la vecina de Dorrego que camina diariamente la zona considera que la realidad no responde con las “supuestas” respuestas estatales. “Los abordan mal, es gente que está muy herida, de ahí puede venir su rechazo”. También relató que hay noches en que no se ve ni un colchón, el puente queda vacío. “Sin embargo, tampoco encontramos a esas personas en los albergues cercanos. Nos preguntamos dónde se van, qué hacen con ellos. A los días vuelven, y son más los que regresan”.

La semana pasado hubo fuertes operativos en el lugar de parte del municipio de Guaymallén, Ciudad de Mendoza y Contingencias Sociales. “Esta noche por ejemplo no encontramos a nadie, pero sabemos que mañana van a estar de nuevo y que serán más”, se lamenta.

En pleno contexto de desocupación, inflación y tarifazos cuesta bastante imaginar que la situación de las personas sin hogar vaya en descenso. Por estas horas desde el grupo de vecinos y sindicatos que impulsan movilizarse al respecto proponen llamar a la sensibilidad social para exigir con mayor fuerza respuestas oficiales a este drama humano que se aprecia a la vuelta de cada esquina.

Se proyecta delinear acciones legales “frente a la insensibilidad del Estado”. También proponen que los Concejos deliberantes realicen un mapeo real de la situación de hambre en cada municipio. Otra de las propuestas es que desde el Gobierno se considere la ocupación de casas abandonadas para albergue de las personas en situación de calle.

Y finalmente, que esta dolorosa realidad social, política, económica sea debatida en la Legislatura provincial y el Congreso Nacional.(vaconfirma.com.ar)

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