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¿Qué nos deja Davos? (Por Victoria Bianco)

Historia conocida (Por Victoria Bianco)

Primero. El recuerdo de Fernando De la Rúa aplaudido en Davos cuando informaba los planes catastróficos que el FMI deparaba para los argentinos. El diario La Nación del 31 de enero de 2000, destacó que el líder de la Alianza se llevó de Davos "una rica cosecha de expectativas favorables y simpatías personales, recogidas entre los 100 a 150 nombres que más cuentan en el mundo de hoy".

Segundo. Alfonso Prat-Gay deleita al regresar con la noticia de que Argentina será nuevamente monitoreada por el FMI, organismo desgastado y muy criticado en el mundo por sus recetas ortodoxas que se aplican a raja tabla como si las economías de todos los países fueran idénticas y como si nunca cambiara el contexto mundial. Está claro que si a ellos les ha dado rédito no tienen por qué cambiarlas.

Tercero. El gusto amargo de ver un presidente que se siente tan pero tan cómodo en el círculo de los poderosos del mundo que se olvidó que había micrófonos, que a un periodista que pregunta seriamente se le contesta seriamente, que está representando al país y no en un club de amigos. ¿Hacía falta subestimar a la periodista mexicana contestando cualquier cosa a su pregunta? “A Peña Nieto lo que más le interesa son los pasos de baile que yo practico” le contestó a la pregunta sobre el resultado de la reunión entre presidentes. También dijo que a Colombia se la va a ayudar porque le gustan sus futbolistas en su equipo favorito. Sus propios acompañantes agacharon la cabeza de la vergüenza.

Cuarto. Y último, para no infartar, se pueden leer las intimidades de Davos hoy en el suplemento económico de Clarín donde cuentan los precios para ser miembro del Foro, que aumenta si se llevan acompañantes y un tanto más si se quiere ser considerado como “socio estratégico” (“US$71.000 era el precio mínimo en 2011; US$301.000 fue lo que pagaron los que trajeron acompañante; y US$622.000 los que necesitaban ser reconocidos como “socios estratégicos”), además de contar sobre fiestas lujosas paralelas a donde “al calor del alcohol” se consiguen las mejores noticias.

 

 

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