En Europa advierten que la crisis obliga a los argentinos a prescindir de la carne

La crisis obliga a los argentinos a prescindir de la carne. La inflación y el derrumbe del peso han afectado especialmente a la clase media y en los mercados se nota. "La gente venía y me compraba un kilo o un kilo y algo, que era la compra de antes. Ahora disminuyó un 30 o un 40%", asegura Alcides Benítez, preocupado por la posibilidad de tener que cerrar su carnicería del barrio histórico de San Telmo, en Buenos Aires.

Argentina, junto a Uruguay, sigue siendo el mayor consumidor de carne bovina del mundo, pero las cifras ahora están entre las tres más bajas de los últimos 60 años. El consumo de carne cayó en septiembre un 17% con respecto al mes anterior, según revela la Cámara de Industria y Comercio de Carnes y derivados de la República Argentina (Ciccra), lo cual supone 49 kilos por persona al año.

"Antes hacía quizá una vez por semana milanesas y una vez por semana carne al horno. Ahora quizá la carne al horno no la hago y elijo hacer un pollo, que está un poco más barato. Más fideos, más arroz", dijo Sabrina Pozo, una empleada de 36 años que vive con su hija en un departamento de Buenos Aires. Otra mujer, en el mercado, explica que ya casi no comen carne, "y pescado ahora tampoco porque se fue a las nubes".

Varios frigoríficos de consumo local están sufriendo pérdidas y otros se mantienen gracias a las exportaciones a China y Rusia.

El precio de la carne ha subido casi un 40% en el último año. Mientras su venta se desploma, crece la de productos más baratos como los fideos.

Fuente: es.euronews.com/

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