Italia: Alarma por las “corona-fiestas” para infectarse y obtener el pase covid en el norte del país

Las autoridades de la región italiana de Alto Adige, junto a la frontera con Austria, están alarmadas por un nuevo fenómeno que se extiende entre los antivacunas. Se trata de las “corona-fiestas”, es decir, reuniones sociales donde al menos uno de los asistentes está contagiado, con el objetivo de infectarse a propósito para obtener el pase covid sin tener que vacunarse.

La Fiscalía de Bolzano lo está investigando después de que al menos tres ingresados en el hospital con pulmonías importantes hayan asistido a este tipo de fiestas, organizadas a través de las redes sociales por colectivos antivacunas en espacios privados. En Italia, el pase covid no es solo imprescindible para cualquier actividad de ocio o para ir al restaurante, sino también para acudir a trabajar. La alternativa a la vacuna es hacerse un test cada 48 horas –pagado del propio bolsillo– o haber pasado la enfermedad en los últimos seis meses. Infectarse adrede es la nueva absurda alternativa.

“Hasta ahora no es un fenómeno muy difundido. Ha habido unas veinte fiestas, pero no solo son ilegítimas e ilícitas, sino también un acto criminal, porque aquí no se arriesga solo la propia vida, sino que está en juego la salud de las personas”, ha dicho a La Vanguardia el gobernador de Alto Adige, Arno Kompatscher.

Según explica el vicecoordinador de la emergencia médica en la región, Patrick Franzoni, él mismo se enteró de las “corona-fiestas” en una reunión el pasado viernes con médicos y responsables hospitalarios de la red provincial. Entonces fue avisado de que en uno de los hospitales habría tres personas que se habían infectado a propósito.

“Nos quedamos escandalizados, porque es una práctica muy peligrosa con un virus muy agresivo, contagioso y letal. Rápidamente, lanzamos el grito de alarma para hacer entender que la vía maestra para obtener el pase covid es la vacuna”, asegura a este diario. Fue entonces cuando avisaron a las fuerzas del orden y a la Fiscalía, que ahora está investigando los contactos de los primeros involucrados, dos de los cuales están en cuidados intensivos.

No se trata necesariamente de personas jóvenes, sino que el rango de edad de los participantes oscila entre los 28 y los 60 años. La estrategia, mantiene Franzoni, no solo se ha visto en Italia, sino también en países como Austria, Alemania o EE.UU. “Niegan la existencia de la covid, la consideran una simple gripe, y no se dan cuenta del peligro que corren”, avisa el experto.

Aunque en Italia la ola de coronavirus que recorre Europa es menos preocupante que en otros países cercanos, en Alto Adige el gran aumento de casos debido a la permeable frontera con Austria y la menor tasa de vacunación ha hecho que las autoridades locales hayan tomado medidas adicionales, como la introducción de la mascarilla al aire libre y la designación de una veintena de municipios “rojos” donde los bares y restaurantes deben cerrar a las seis de la tarde y hay toque de queda a las 20 horas.

Se trata de los ayuntamientos con un porcentaje de vacunados menor al 70%. En Italia, el 84% de la población mayor de 12 años tiene la pauta completa, pero en Alto Adige baja hasta el 78%. El motivo, según Franzoni, es la resistencia a las vacunas que se extiende en el mundo de habla alemana. “Cuando las tropas napoleónicas entraron en el Tirol, los curas decían a la gente que no aceptaran la vacuna contra la viruela que ofrecía el ejército napoleónico porque llevaba el alma del enemigo. Ahora es lo mismo, pero con el chip de Bill Gates”, ironiza Franzoni.

back to top