Luis Ortega llevará a la pantalla grande la historia del asesino serial Carlos Robledo Puch

Luego del gran éxito de “Historia de un clan” en la pantalla de Telefé y en el mundo, los Ortega volverán a apostar al crimen verdadero, género de imponente crecimiento en la TV internacional, y llevarán a la pantalla grande la historia del asesino serial Carlos Robledo Puch, conocido como “El ángel de la muerte” y preso desde hace 44 años por matar a once personas.

Así, tras “Historia de un clan”, en la que exploró con tono retorcido y surrealista la intimidad de la banda familiar liderada por Arquímedes Puccio, que a principios de los ‘80 cometió varios secuestros extorsivos y asesinatos, Luis Ortega volverá a trabajar junto a su hermano Sebastián, cabeza de la productora de contenidos Underground. Y, avisa, esta vez está más interesado en el costado humano del personaje que en la reconstrucción exacta de los hechos delictivos

“Al final no pude contactarme con él”, admitió Ortega, quien le había enviado una carta a Puch e intentó visitarlo en la cárcel, “pero tampoco pretendo hacer una reconstrucción de los hechos. Para eso está su declaración, aunque él después dijo que declaró eso porque lo torturaron. También es probable. Creo que las dos cosas son ciertas”.

Ortega, que está trabajando el guión de la película junto al periodista Rodolfo Palacios, autor del libro “El ángel negro” (y también de “El Clan Puccio”, sobre la familia de secuestradores), que describe en detalle la vida y los crímenes de Puch en la década de los ‘70, señaló que después del éxito de la serie sobre los Puccio “con Sebastián teníamos ganas de volver a hacer algo juntos, algo de este estilo, y resultó en esto”.

“Lo que pasó fue que estábamos en este tema medio turbio, que para alguien que escribe o imagina secuencias, termina siendo generoso. Los personajes son menos previsibles y la realidad avala un lenguaje desenfrenado que a la gente le termina resultando familiar, básicamente porque la realidad es un disparate”, afirmó el cineasta, que todavía no tiene un título definido y empezará a filmar a mitad de año.

LA HISTORIA

Al igual que lo hizo con los Puccio, Ortega buscará en esta película explorar la intimidad y la atormentada psiquis de Puch, sus antecedentes familiares, “el milagro” que hizo que su madre quedara embarazada de él, su difícil relación con su compañero y cómplice Jorge Ibáñez: en definitiva, las motivaciones profundas que lo llevaron a convertirse en el principal asesino serial de la historia argentina.

Ortega, que tiene previsto convocar como actores a Cecilia Roth, Alejandro Awada, su hermana Julieta Ortega y al Chino Darín (quien interpretará a Ibáñez), señaló que se está inspirando “en algo que es muy curioso, porque la declaración de Puch en sí misma es una película y el libro de Palacios es otra. Nuestra historia empieza con una madre que no puede quedar embarazada y reza tanto que al final, dios mediante, ocurre el milagro”.

El cineasta, que quiere ir más allá del morbo de los asesinatos y preguntarse qué le pasaba por la cabeza a Puch para hacer lo que hizo, todavía no tiene al actor protagonista y aclaró que lo buscará entre gente sin demasiada trayectoria, no necesariamente entre actores profesionales, porque “me parece importante que sea una cara joven y desconocida. Tiene que ser alguien muy divertido y atrevido para hacer cosas muy jugadas”.

LA CABEZA DEL ANGEL

En relación con su intención de explorar el mundo interior de un asesino desalmado como Puch, el cineasta sostuvo: “No se qué pasó por la cabeza de Robledo, pero creo que la realidad se desenvuelve para todos de manera muy distinta, por eso hay tanto quilombo, y lo más probable es que al final del día sea imposible entender nada de lo que ocurre”.

“Nadie tiene tiempo para ponerse en el lugar del otro, menos en el lugar de un asesino. Ese ejercicio es algo extraño y se experimenta mucho escribiendo, inventando personajes, diálogos, gente sometida a distintas historias, todos presos de su propia película. Es bastante patético, por eso en la escritura surge inevitablemente el humor”, agregó Ortega.

El cineasta ya adelantó a los presente que “para algunas personas matar es una abstracción. Robledo vivía una película. No van a ver un monstruo. La historia que cuento es la de un nene que no sabe lo que está haciendo”.

Y en esa misma ocasión añadió: “Voy a dar una versión de su lado. Voy a mostrar toda la gente que mató, pero voy a ir más allá del morbo que generó la prensa en su momento porque hay que preguntarse qué lleva a un pibe a hacer todo lo que él hizo”.

(Diario El Día)

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