Boston se tiñó de celeste y blanco

El estadio Gillette en Foxborough, Boston, escenario del partido entre Argentina y Venezuela por los cuartos de final de la Copa América Centenario se vistió de celeste y blanco con la gran cantidad de hinchas identificados con el equipo de Gerardo Martino.
Las camisetas del seleccionado argentino fueron muchas más que las del conjunto venezolano y se multiplicaron a medida que la hora de inicio del partido estuvo más cerca.
Los fanáticos se desplazaron en los alrededores del estadio mientras los rayos del sol, con gran intensidad, golpearon en sus caras. Algunos se animaron a un "picadito" en las alfombras donde los New England Patriots, en la Liga Nacional de Fútbol Americano, y New England Revolution, la liga de fútbol estadounidense, son locales.
Los argentinos se sorprendieron no solo por la arquitectura imponente del estadio, también por un recorrido comercial que matizó la espera por el encuentro decisivo ante Venezuela.
Entre locales gastronómicos y de venta de ropa (deportiva y formal), los hinchas se distrajeron, y los pocos que viajaron desde Buenos Aires, hicieron cuentas con el cambio para hacerse de una remera, un pantalón o zapatillas.
La pasión y el entusiasmo antes del encuentro se completó con un puesto que generó una fila extensa de fanáticos entregados a un pincel para portar en la cara los colores celeste y blanco.
Una vez en el estadio, ubicados en sus respectivas butacas, cantaron por el equipo y por Lionel Messi, mientras los trazos albicelestes relucieron en sus rostros.