Los franceses votan en las primarias de los conservadores, un día clave en la política del país

La participación de votantes en el balotaje de las primarias del centro-derecha, que definirá al candidato a la presidencia entre dos ex primeros ministros, Alain Juppé y François Fillon, superó este mediodía los 1,2 millones de votos, entre un 10 % y un 15 % más en comparación con la primera vuelta del domingo pasado.

Así lo informó hoy el presidente del comité de organización, Thierry Solère, que detalló que ya habían votado 1,27 millones de electores, frente a los 1,13 de hace una semana, en los 10.228 centros de votación que abrieron ésta mañana en Francia continental y Córcega, consignó la agencia de noticias EFE.

Los organizadores cuentan con tener los primeros resultados provisionales, gestionados por una autoridad independiente, dos horas después del cierre, a las cinco de Argentina.

Fillon votó esta mañana en París, mientras que Juppé lo hizo en Burdeos, ciudad de la que es alcalde.
El primero, de 62 años, se impuso en la primera vuelta un 44 % y sigue siendo el claro favorito en las encuestas, que le auguran ahora hasta un 65%.

Hace una semana, Juppé consiguió un respaldo del 28,6 % mientras que el ex presidente Nicolas Sarkozy quedó en tercer lugar y se consagró como el gran perdedor de las primarias, con el 20,7 % de los sufragios: "Pensaba que podía volver, pero me equivoqué", señaló un día después.

Esta mañana, luego de depositar su voto, Fillon dijo a la prensa: "Espero el veredicto de los electores. Son ellos los que hablan, no el candidato".

Juppé también confió en su suerte y aprovechó la presencia de las cámaras para denunciar las críticas lanzadas contra él esta última semana, por su posible impacto electoral: "Es innoble haber sido tratado de antisemita o de salafista", señaló indignado.

En la primera vuelta votaron 4,27 millones de franceses, mientras que para esta jornada es difícil calcular la participación, pues todos los mayores de 18 años pueden participar a condición de pagar dos euros y firmar una carta de adhesión a los valores de la derecha y del centro.

Ayer, ambos candidatos del principal partido de la oposición, Los Republicanos, cerraron su campaña con importantes actos.

Fillon en París y Juppé en Nancy, en el noreste de Francia, jugaron sus últimas cartas un día después del primer y único debate televisado cara a cara, en el que el primero salió reforzado y confirmó la ventaja que mantiene en las encuestas.

El balotaje entre Fillon y Juppé es clave de cara a las presidenciales del 23 de abril y el 7 de mayo del año próximo porque el ganador podría salir victorioso frente a un socialismo diezmado y desprestigiado por el incumplimiento de las promesas del actual presidente Francois Hollande y una extrema derecha, comandada por Marine Le Pen, que va en ascenso, pero que mantiene un elevado piso de rechazo por su nacionalismo.

En un duelo final, la izquierda y el progresismo se inclinarían a favor del conservador que gane hoy para evitar un triunfo de la extrema derecha, tal como pasó en 2002 con el entonces inédito balotaje entre el conservador Jacques Chirac (82,2%) y el entonces líder del FN, Jean-Marie Le Pen (18,8%), padre de Marine.

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