Tras sobrevivir a un motín partidario Francois Fillon recibió otra dura acusación, esta vez por evasión

A sólo un día de cantar victoria y sobrevivir a un motín partidario que casi puso en jaque a su candidatura presidencial, el ex primer ministro francés Francois Fillon quedó hoy involucrado en una nueva denuncia, esta vez por evasión fiscal, luego de que el semanario satírico y de investigación Le Canard Enchainé lo acusara de haber recibido un préstamo de 50.000 euros que nunca declaró.
Según la publicación semanal, que en las últimas semanas destapó un escándalo de corrupción que erosionó notablemente las posibilidades de Fillon de disputar el balotaje con la hasta ahora favorita de la primera vuelta, la ultraderechista Marine Le Pen, el préstamo se lo había dado el empresario Marc Ladreit de Lacharriere.
Ladreit de Lacharriere es un hombre de negocios cercano a Fillon y propietario de la revista literaria La Revue des Deux Mondes (La Revista de los Dos Mundos), en la que su esposa, Penelope, estuvo contratada como colaboradora y ahora está bajo sospecha de haber cobrado un sueldo por un trabajo periodístico que nunca hizo, informó la agencia de noticias EFE.
La Justicia anunció hace unos días que este mes imputará a Fillon por la sospecha de que contrató a su esposa y a sus hijos como asesores legislativos cuando era diputado nacional, pese a que nunca cumplieron tareas parlamentarias reales.
En el marco de la misma ola de denuncias, la revista Le Canard Enchainé también vinculó el presunto trabajo periodístico falso de Penelope Fillon en el semanario de Ladreit de Lacharriere.
Pese a que las denuncias siguen acumulándose sobre su espalda, Fillon no dudó hoy en salir a festejar su victoria de ayer. Lo hizo con un nuevo acto, esta vez en la ciudad de Orleans.
"Afirmen sus convicciones, desafíen los ataques, sean más fuertes que los otros, tengan el corazón más grande que el resto; sigan en pie contra viento y marea (...) y ondeen firmemente la bandera tricolor", arengó durante el acto el candidato de la derecha, que pese al triunfo interno de ayer ya no es el favorito de las encuestas.
Un sondeo publicado ayer en la revista Paris Match ratificó a Le Pen como favorita como una intención de voto del 26,5%, muy cerca del ex ministro de Economía del actual gobierno socialista que se presenta como un candidato liberal e independiente, Emmanuel Macron, con un 25,5%, y bastante más lejos Fillon con un 19%.
Según la encuesta, en ese escenario, Macron se impondría en el balotaje.
Estas cifras no desalentaron a Fillon, sin embargo.
"Hago un llamado a la unión, a la movilización, a la acción. Invito a todas las fuerzas de mi familia política a que rectifiquen y se impliquen por Francia. (...) Invito con solemnidad y con amistad a nuestros socios centristas a que se vuelvan a unir a nuestra campaña", aseguró el candidato, en referencia al partido Unión Demócrata Independiente (UDI), que en medio de las denuncias por corrupción decidió retirarle el apoyo y dárselo a Macron.
La UDI aún lucha internamente por esta decisión -ya que formalmente mantiene su alianza con el partido de Fillon, Los Republicanos, para las legislativas-, pero mañana la tensión partidaria podría crecer luego que Le Canard Enchainé publique mañana miércoles que el Ministerio de Economía adjudicó sin concurso en 2016, cuando Macron era su titular, la organización de un evento con empresas francesas en Las Vegas, Estados Unidos, a un grupo galo por un costo de más de 380.000 euros.
Aún no está claro cuánto impactará esta denuncia contra Macron y su campaña, por ahora el foco sigue estando sobre Fillon.
Frente a unas 3.000 personas, el ex premier conservador se mostró hoy convencido que con la unidad de la derecha podrá volver a remontar en las encuestas y finalmente ganarse un lugar en la segunda vuelta de mayo próximo.
Mientras el candidato de la derecha se disputa el segundo lugar en la primera vuelta con el nuevo referente del centrismo liberal, Macron, la favorita para la primera cita de las presidenciales, el mes que viene, la ultraderechista Le Pen intenta calmar los temores alrededor de su figura y de su ideología extrema.
Una declarada enemiga de la Unión Europea (UE), Le Pen prometió que en el caso de ser presidenta, si la sociedad francesa no acompaña en un referéndum su deseo de abandonar el bloque regional, como lo está haciendo el vecino Reino Unido, ella renunciaría de inmediato.
Durante un encuentro con la patronal Ethic, anunció que, si gana las presidenciales, su primera medida sobre la UE sería iniciar negociaciones para que Francia recupere "su libertad económica".
"Si la negociación fracasa, diré a los franceses que hay que salir de la Unión Europea y construir una Europa de naciones. (...) Si les digo que hay que salir y ellos deciden quedarse, ¿qué quieren que haga? Me iría", prometió.
Al presentar su programa político, el mes pasado, la líder del principal partido de extrema derecha francesa, el Frente Nacional, propuso "negociar cuatro soberanías" con la UE: monetaria, legislativa, presupuestaria y territorial.