Japón: El partido del primer ministro Abe obtiene una clara victoria en las elecciones

El partido del primer ministro nipón, Shinzo Abe, consiguió hoy renovar su mandato con una clara victoria en las elecciones anticipadas celebradas en Japón, según sondeos a pie de urna de la TV pública NHK.
El sondeo, que reproduce la agencia de noticias EFE, señala que el conservador Partido Liberal Demócrata (PLD) ha logrado entre 253 y 300 diputados de los 465 que forman la Cámara Baja del Parlamento, con lo que volvería a obtener la mayoría absoluta de 233 escaños.
El PLD va en coalición con el partido budista Komeito. En conjunto, probablemente terminen controlando entre 281 y 336 escaños en comicios que se llevan a cabo en medio de torrenciales lluvias y mientras se aproxima al país un potente tifón.
En la mayor parte del territorio nipón, los centros electorales abrieron a las 7:00 y cerraron a las 20:00 (19:00 de ayer a 08:00 de hoy, hora argentina). El escrutinio manual (Japón rechaza el voto electrónico) empezó inmediatamente después.
El Ministerio del Interior comunicó que para las cuatro de la tarde (cuatro de la mañana en la Argentina) la asistencia era del 26,30 %, 2,81 puntos porcentuales menos con respecto a las elecciones previas de 2014.
Un total de 1.180 candidatos compiten por 465 escaños de la Cámara Baja. Un total de 289 legisladores se elegirán de manera directa y 176 a través del sistema de representación proporcional.
Si la coalición gobernante alcanzara los dos tercios de la cámara, estaría en condiciones de gobernar sin preocuparse por la Cámara Alta, ya que cualquier proyecto de ley ingresado desde los diputados y rechazado por los senadores sería reinstalado, sin posterior apelación, por la mayoría de diputados en segunda lectura.
Ese nivel en ambas cámaras es necesario para presentar una propuesta de enmienda constitucional a un referéndum nacional. Se espera que las discusiones en la Dieta sobre posibles enmiendas aumenten, informó la cadena pública NHK.
Estarán en juego ahora un alza tributaria programada, la factibilidad de hacer enmiendas a la Constitución, la política nuclear y la postura de Japón frente a Corea del Norte.
Las proyecciones de NHK sugieren que la coalición y los legisladores a favor del cambio constituirán más del 70 por ciento de la Cámara Baja, muy por encima de los dos tercios.
En la oposición, dos partidos nuevos disputan cabeza a cabeza el papel principal, aunque lleva ventaja el Partido Constitucional Demócrata, liderado por Yukio Edano, escisión del desaparecido Partido Democrático (PD).
El PCD ganaría entre 44 y 67 escaños y se convertiría en la primera fuerza de la oposición. Y se espera que Esperanza, el partido de la popular gobernadora de Tokio, Yuriko Koike, creado justo antes de las elecciones, acumule entre 38 y 59 asientos.
El resto de los partidos políticos japoneses del arco parlamentario y los candidatos independientes se repartirán entre 37 y 40 escaños, de los cuales entre 8 y 14 irían al Partido Comunista.
El premier Abe llegó reforzado a estas elecciones gracias al buen pulso de la tercera economía mundial, que atraviesa su período expansivo más largo de los últimos 11 años y el mejor momento desde que llegó al poder a fines de 2012, cuando puso en marcha su ambicioso plan basado en reformas, estímulos e inversión pública.
Los indicadores más recientes apuntan a que el Producto Interior Bruto (PIB) se mantendrá en la senda creciente, mientras que la Bolsa de Tokio ha escalado a niveles inéditos en las últimas dos décadas, gracias a la confianza de los inversores en los beneficios corporativos y en la previsible continuidad en el poder de Abe.