EE.UU: Crece la presión sobre el Congreso para legislar sobre las armas

El Congreso de Estados Unidos retomó hoy su actividad bajo gran presión para tratar la epidemia de tiroteos masivos en la nación luego de la reciente matanza en una escuela de Florida, aunque ningún plan parece destinado a progresar pese a múltiples propuestas, entre ellas varias del presidente Donald Trump.

Reunido con gobernadores del país, Trump volvió a criticar a los guardias que no detuvieron al joven autor de la masacre de mediados de mes en Florida y aseguró que él habría ingresado a la escuela a ayudar a docentes y alumnos durante el tiroteo, que dejó 17 muertos, incluso si no hubiera tenido un arma.
"Uno no sabe hasta que es puesto a prueba, pero creo que yo de verdad habría entrado corriendo incluso si no hubiera tenido un arma, y creo que la mayoría de la gente en esta habitación habría hecho eso también", dijo el presidente durante el encuentro en la Casa Blanca.

También presionado a actuar para contener la violencia con armas en centros educativos, Trump solicitó el apoyo de los gobernadores, que están en Washington para celebrar su conferencia anual de invierno.
"Nuestra nación está desconsolada. Continuamos lamentando la pérdida de tantas vidas de jóvenes inocentes. Pero convertiremos nuestra pena en acción. Tenemos que mostrar acción", declaró el mandatario ante 39 gobernadores estadounidenses.

Catorce alumnos y tres miembros del personal de la Escuela Secundaria Marjory Stoneman Douglas, de la ciudad de Parkland, fueron asesinadas a tiros por un ex estudiante del colegio de 19 años el 14 de febrero pasado, desatando un debate sobre la necesidad de controlar la tenencia de armas y de mejorar la seguridad en las escuelas.

Trump reiteró hoy varias de las medidas que ha propuesto desde el tiroteo, incluyendo armar a algunos docentes, mejorar la base de datos de personas que tienen prohibido comprar armas, reabrir instituciones de salud mental y prohibir dispositivos que permiten convertir un fusil semiautomático en automático.

También sugirió elevar la edad necesaria para comprar armas de asalto así como pagar un adicional a maestros que porten armas escondidas en las escuelas para responder a un tiroteo.

El gobernador de Washington, Jay Inslee, uno de los dos gobernadores demócratas que respondieron a Trump, expresó sus temores sobre armar a los docentes.
"Necesitamos tuitear un poco menos y escuchar un poco más", dijo Inslee, citado por la cadena de noticias CNN.

A pesar de las propuestas de Trump, la Casa Blanca aún no ha anunciado su apoyo a ninguna legislación específica en el Congreso, donde sancionar leyes de control de armas choca con grandes obstáculos.

Mientras la oposición demócrata llama a eliminar el acceso a armas de asalto y aumentar la edad y el control de antecedentes de los compradores, los republicanos, que controlan ambas cámaras del Congreso, optan por atajar los problemas de salud mental y pedir responsabilidades al FBI y las autoridades locales por no haber podido evitar la tragedia.

El "número tres" de la bancada republicana en la Cámara de Representantes, Steve Scalise, defendió hoy esa teoría en pleno regreso al trabajo legislativo.
"Centrémonos más en abordar estos problemas de salud mental que hemos comenzado a tratar en el Congreso", dijo Scalise, encargado de sumar los apoyos republicanos en la Cámara Baja para las iniciativas legales, en una entrevista en la cadena Fox News.
"Vamos a cerrar las lagunas, vamos a descubrir qué fue lo que salió mal con el gobierno antes de que la gente comience a hablar sobre quitarle los derechos a los ciudadanos respetuosos de la ley", continuó, en alusión a la segunda enmienda de la Constitución estadounidense, que ampara el derecho a poseer armas.

Scalise, quien fue herido el año pasado durante un tiroteo en un entrenamiento de béisbol, señaló que el FBI ha admitido que no dio seguimiento a un aviso sobre el presunto autor de la matanza en Parkland, Nikolas Cruz.

El legislador se refirió a errores cometidos a nivel federal, como las informaciones que había recibido el FBI sobre el autor de la matanza, y a nivel local, ante la presencia de personal policial en el lugar que, sin embargo, no intervino para evitarla.

El debate sobre las armas se ha avivado más que en otras ocasiones gracias al movimiento estudiantil "Never Again" (Nunca Más), que busca aumentar la presión sobre los congresistas y la Casa Blanca demandando un acceso más limitado a las armas de fuego y planea una gran manifestación en Washington el 24 de marzo.

Los estudiantes consideran que el arma utilizada por Cruz en el tiroteo de Florida, una AR-15, se trata de "un arma de guerra", la cual no tiene por qué estar a la venta para cualquier ciudadano.

En muchos estados del país es legal la compra de este tipo de rifles semiautomáticos, con un gran poder de destrucción, y en el caso de Florida el propio Cruz pudo adquirirla de forma legal pese a su corta edad.

A este respecto, Trump ha manifestado su respaldo por aumentar a 21 la edad para la adquisición de estas armas tan poderosas, aunque no plantea su prohibición.

Sin embargo, la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA, en inglés), estos días blanco de fuertes críticas, se opone a la medida y a cualquier restricción en la venta de armas, amparándose en su defensa a ultranza de la segunda enmienda.

En su reunión con los gobernadores, Trump dijo hoy que habló con los líderes de la NRA y les dijo "amigos, tenemos que hacer algo. Tenemos que hacer averiguación de antecedentes".
"No hay mayor partidario de la segunda enmienda que yo y no hay mayor partidario de la NRA. Estos tipos son grandes personas. Van a hacer algo. Y lo van a hacer, creo, rápido. Creo que lo quieren. No queremos que gente enferma tenga el derecho a tener un arma", declaró.

back to top