Cataluña: Los independentistas, a punto de un acuerdo para elegir presidente Jordi Sánchez

Los partidos independentistas catalanes ultiman un acuerdo para elegir presidente al líder secesionista Jordi Sánchez, pese a que existen dudas de que pueda ser investido por su condición de detenido con prisión preventiva, según informó hoy la prensa local.

El acuerdo para investir a Sánchez sería presentado mañana, un día antes del pleno convocado por el presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, ante la exigencia de la oposición de que se celebre un debate para desbloquear la parálisis en la que se encuentra Cataluña.

Hace más de un mes Torrent aplazó de forma indefinida la investidura del ex presidente Carles Puigdemont, ya que el Tribunal Constitucional prohibió que se hiciera a distancia, lo que impedía su reelección, debido a que el líder secesionista se encuentra en Bélgica huido de la Justicia.

Desde entonces, las tres fuerzas secesionistas -Junts per Catalunya, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y la Candidatura de Unidad Popular (CUP)- negocian una fórmula que, en sus propias palabras, permita "legitimar" a Puigdemont en Bruselas, y a la vez tener "un gobierno efectivo" en Cataluña.

ERC defendía la elección de un candidato a Presidente que estuviese libre de causas judicial, un requisito que no cumple el activista Sánchez, quien se encuentra en prisión provisional desde octubre del año pasado por su papel en el frustrado proceso de secesión catalán.

Para que el Presidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) sea elegido al frente del Ejecutivo regional, el Tribunal Supremo debe autorizar su salida de la cárcel para asistir al pleno de investidura o que asuma a distancia, un criterio que chocaría con el Tribunal Constitucional, que denegó a Puigdemont esa posibilidad.

Por otro lado, el juez que investiga la causa contra los secesionistas catalanes ya denegó en varias ocasiones la salida de prisión a Sánchez y al ex vicepresidente Oriol Junqueras, a quienes también impuso restricciones en términos de participación política ante el riesgo de reiteración delictiva.

Asimismo, en el caso de que Sánchez accediera al cargo, la duda es si podría mantenerse, puesto que sobre él pesa una amenaza de inhabilitación inminente, que podría concretarse si se hace firme el procesamiento en contra por sedición.

Todavía no se despejó la incógnita de si como vicepresidente repetirá Junqueras, quien también está en prisión, o su "número dos" en ERC, Marta Rovira, que se encuentra procesada y en libertad bajo fianza. Ambos también sería inhabilitados si avanza la causa.

En este marco, los planes de los independentistas no tardaron en recibir críticas por parte del Ejecutivo de Mariano Rajoy y el opositor partido Ciudadanos.
“Es inimaginable pensar en un presidente de un gobierno autonómico que está huido de la justicia y fuera de España y también es difícil pensar en un presidente de una comunidad que esté en prisión y no puede ejercer sus funciones", manifestó el ministro de Justicia español, Rafael Catalá a la prensa en Cuenca.
"No hay voluntad de enmienda ni de normalidad. Proponer como presidente a un señor que estaba pisoteando coches de la Guardia Civil es no querer cambiar nada", dijo por su parte Albert Rivera, líder de Ciudadanos, en declaraciones a TVE (Televisión Española).

Según Rivera, los independentistas apuestan por "seguir liándola" y por "cronificar" la crisis.
"Es el intento de continuar alargando un procés agónico y muerto", zanjó.

El pacto entre las fuerzas independentistas se desbloqueó al hacerse ERC con el control de los medios públicos catalanes, de acuerdo con la prensa española.

Sin embargo, persisten las diferencias respecto a la "Hoja de Ruta" que deberá seguir el nuevo gobierno y un último escollo en relación con el "proceso constituyente" que pretenden llevar a cabo los secesionistas y que quiere dirigir Puigdemont desde Bruselas, algo que rechazan tanto ERC como la CUP.

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