Brasil: Tensiones en sesión sobre impeachment

Un clima político tenso enmarcó el inicio de la sesión del impeachment contra la presidenta Dilma Rousseff.
La cita luego se desarrolló con más calma, mientras la oposición demostró su fuerza cuando con los primeros 5 votos fueron por la apertura del proceso.
"Pido a los señores y señoras senadores que actúen con serenidad y espíritu publico para que la sesión sea sobria y rápida, es difícil que sea indolora, estoy seguro que será republicana", dijo el titular del Senado, Renán Calheiros.
Esas fueron las palabras que abrieron la sesión hoy a las 10.13 horas (13.13 GMT), 73 minutos más tarde del horario fijado
para el comienzo de las actividades.
De ese modo el titular de la Cámara Alta Calheiros, del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) daba por iniciada la "histórica sesión", expresión que fue mencionada por varios congresistas dentro y fuera del recinto.
Calheiros reiteró su intención de evitar que se repitan los hechos algo escandalosos ocurridos el 17 de abril cuando la Cámara baja aprobó el impeachment.
Aquel domingo 17 de abril la oposición logró una contundente victoria de 367 votos a 137, cuando decenas de legisladores
dedicaron sus sufragios a sus amigos, familiares y hasta a un torturador de la dictadura militar.
A pesar del espíritu conciliador de Calheiros, los primeros minutos de la reunión de este miércoles fueron marcados por un
clima tenso.
El primer cimbronazo sucedió cuando el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) presentó una serie de mociones de orden para que se suspenda el debate a la espera de un pronunciamiento del Supremo Tribunal Federal.
"Solicito y presento una cuestión de orden para que se suspenda la votación hasta que haya una manifestación del Supremo Tribunal Federal" dijo la senadora petista Gleisi Hoffmann.
La senadora oficialista recordó que ayer el abogado general de la Unión José Cardozo interpuso un recurso ante el Supremo
para que anule lo actuado hasta el momento en relación al impeachment.
Cardozo considera que el proceso está viciado desde su "origen" cuando el ex diputado Cunha autorizó su tramitación como una forma de "venganza contra la presidenta Rousseff".
Hoffmann dijo hoy que era "importante" aguardar la decisión del Supremo y afirmó que "todo el proceso" ha sido realizado con "irregularidades".
En apoyo de Hoffmann salió el senador petista Lindbergh Farias quien habló de un "golpe en curso" contra Rousseff y también exigió aguardar la comunicación del Supremo.
Las intervenciones de Hoffmann y Farias, éste en tono muy enérgico, fueron de inmediato criticadas por la oposición.
"Esto es una chicana jurídica del gobierno" y "estamos frente a otra maniobra dilatoria" dijo el senador Ricardo Ferraco, del opositor Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB).
El PSDB es la fuerza del ex mandatario Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) y el senador Aécio Neves, candidato presidencial en 2014 cuando cayó por estrecho margen ante Rousseff.
Finalmente esa tensión se disipó y poco después del mediodía el ministro Teori Zavascki del Supremo, anunció que no hizo lugar al recurso presentado por el abogado de la Presidencia.
Mientras los legisladores discutían el destino político de Rousseff, la presidenta se reunía con su asesor Giles Azevedo para delinear su futura agenda como opositora al gobierno interino de Michel Temer, quien mañana puede asumir la jefatura de Estado.
Dilma no realizó hoy su habitual paseo matinal en bicicleta en el Palacio de Alvorada donde caminó por unos minutos mientras sus ministros se reunían en el Palacio del Planalto.
Entre tanto la situación comenzó a normalizarse en el Senado poco después de la 11 horas (14 GMT) una vez finalizada la discusión entre oficialistas y opositores.
Poco después de las 11.15 horas (14.15 GMT) hizo uso de la palabra la senadora Ana Amelia, del Partido Progresista que era la primera inscripta en una lista de 68 congresistas.
La congresista Ana Amelia citó al papa Francisco quien pidió "armonía" entre los brasileños y luego anunció su voto a favor de la apertura del juicio contra Rousseff.
Posteriormente hablaron otros cuatro congresistas y todos anticiparon que apoyarán el impeachment.
La última senadora que habló fue Marta Suplicy, del PMDB, tras lo cual la sesión ingresó en un cuarto intermedio para el almuerzo. (ANSA).