Pakistán: Ascienden a 29 los muertos por el atentado perpetrado por un grupo talibán

El grupo talibán Jamaat ul Ahrar reivindicó el atentado perpetrado ayer contra una mezquita de Peshawar, en el norte Pakistán, cuya cifra de muertos ascendió a 29 según el último recuento, informaron hoy fuentes oficiales.
"Cinco heridos graves han fallecido, así que ya son 28 los muertos y 31 los heridos", indicó Naveed Akbar, viceadministrador de la Agencia Mohmand, un distrito tribal bajo administración federal de Pakistán, quien no incluyó en esa cifra al atacante suicida.
El atentado se produjo ayer alrededor de las 13.30 hora local (las 5.30 de Argentina), en la mezquita Gul Muhamand, en la región de Mohmand, situada en las áreas tribales del noroeste del país, en un momento en que el templo estaba lleno de gente para la oración de viernes.
En un comunicado difundido la pasada medianoche, Jamaat ul Ahrar, escisión de la principal formación insurgente de Pakistán, el Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), indicó que tenía como objetivo el comité de paz del distrito de Anbar porque en 2009 mató a 13 de sus mujahidines y capturó y entregó a otros miembros del grupo a los gobiernos de la agencia (región) Swat y Bajaur.
"Nuestra lucha contra los comités de paz y el gobierno continuará hasta imponer la sharia (ley islámica)", dijo el grupo citado por la agencia EFE.
Akbar explicó que como resultado de la explosión el techo de la galería cubierta de entrada cedió y algunas personas quedaron enterradas bajo los escombros.
"Todas las tareas de rescate han concluido ya", agregó.
El ataque se produjo un día después de que finalizasen en el país las celebraciones del Eid-ul-Adh o fiesta musulmana del sacrificio.
El pasado martes, en el primer día de esa festividad, dos policías murieron y cuatro resultaron heridos en una explosión al paso de un vehículo policial en Quetta, en el oeste de Pakistán, horas después de que un insurgente suicida falleciese en otro intento de atentado perpetrado contra una mezquita chiita en el sur del país.
Pese a este tipo de ataques, Pakistán ha visto caer el número de acciones radicales, una tendencia que el gobierno y el Ejército atribuyen a la operación militar iniciada en junio de 2014 en el noroeste del país contra supuestos santuarios talibanes.