Escándalo: Acusaron a Mirtha Legrand de cobrar 30 mil pesos para ir a ver "Mujeres de ceniza"

Mirtha Legrand participó de una batalla mediática con “Mujeres de ceniza”, espectáculo teatral de Mar del Plata, luego de que Nora Cárpena, una de las actrices, declarara que no eran invitadas a su mesa porque no daban rating.

“Si ella no tiene ganas de invitarme, porque yo tendría que tener ganas de ir. Ya no tiene sentido. La señora no tiene interés en invitarnos. ¿Cuántas actrices viejitas van a comer a lo de Mirtha? Le debe dar rating otra gente. Si le da más rating Xipolitakis, invita a Xipolitakis. Y está bien, porque es su negocio”, enfatizó la actriz.

Mirtha limó asperezas y fue a ver la obra, y parecía que todo quedaba allí, pero el fin de semana, los periodistas Damián Rojo y Marina Calabró afirmaron que la diva había cobrado nada menos que 30 mil pesos por ir a ver la obra.

Curioso, porque luego de los ácidos dichos de Cárpena, Mirtha admitió sentirse dolida pero fue a ver la obra... y fue recibida como una heroína, con alfombra roja y pétalos de flores. Pero tras la función Cárpena repitió que no se sentaría en la mesa de Mirtha y la Chiqui no se la dejó pasar: “Dijo que no quiere ir así que no la voy a invitar”, dijo, y disparó que “llenaron la sala gracias a mí”.

Así respondió Legrand, enojadísima, en su programa del sábado. “El domingo pasado vi Mujeres de ceniza, finalmente. Fui porque tenía ganas de ir y nadie me obligó a hacerlo. Y nadie me pagó, Marina Calabró. ¿Qué estás diciendo, por favor? Que feo lo que has dicho, cuánto daño que has hecho. Informate bien de las cosas”, arrancó diciendo en un monólogo donde la vio notablemente molesta con las versiones y en particular con Marina Calabró, hija de uno de los afectos más importantes de su vida, Juan Carlos Calabró, pero con quien la une una particular relación amor-odio: Calabró, como chimentera, ha arremetido varias veces contra Mirtha.

“Cómo puede decir que yo cobré para ir a un teatro. ¡Por favor, estás mal de la cabeza!”, continuó la Chiqui, que cerró al borde de la paranoia: “Siempre me toman de punto en Mar del Plata y yo no me meto con nadie. ¿Mirá si voy a cobrar para ir a un teatro? Por favor, ¿en qué cabeza cabe? Esta nena es tremenda, siempre se mete conmigo”.

(Diario El Día)

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