Hilda María Horovitz: Expareja de Centeno aseguró que fue «usada de testaferro»

Hilda María Horovitz, expareja del arrepentido Oscar Centeno, volvió a apuntar contra el chofer al declarar como testigo en el juicio por el caso Cuadernos. Aseguró este martes en audiencia que nunca leyó el contenido de las anotaciones que encontró guardadas en un ropero y explicó que recurrió al fiscal Carlos Stornelli con la intención de denunciar y perjudicar a Centeno por los maltratos y agresiones que sufría. “Me cagó a trompadas” y “me usó de testaferro”, afirmó durante su exposición, en la que además quedaron planteadas dudas sobre la declaración que había realizado en noviembre de 2017.

Durante su testimonio, Horovitz sostuvo que Centeno “anotaba todo” y relató que él mismo le había contado que escribía los cuadernos “por si algún día lo dejaban sin trabajo”. Sin embargo, insistió en que ella “nunca” leyó lo que había escrito en esas libretas.

 Horovitz: “No estoy segura si hablé de los cuadernos”

Hilda María Horovitz, la expareja del chofer Oscar Centeno no pudo recordar si cuando declaró por primera vez en la causa ante el juez Claudio Bonadio habló sobre los cuadernos que escribió su marido. “No estoy segura”, dijo hoy ante el Tribunal. “Nunca” leyó lo que supuestamente había en los cuadernos que encontró de casualidad en un ropero junto a documentación personal de Centeno.

“No recuerdo haber declarado sobre bolsos con dinero”, fueron algunas de las manifestaciones de Horovitz ante el Tribunal Oral Federal 7 al prestar testimonio bajo juramento. Ante el Tribunal, manifestó que “Centeno anotaba todo”, hasta cuando compraba zapatillas a los hijos. Si bien admitió haber descubierto, tras revisar el dormitorio que compartía con Centeno, documentación que guardaba su expareja, entre ellas cuadernos, anotaciones, recibos personales, dijo que “nunca” leyó el contenido de los cuadernos.

A Horovitz, según dijo hoy, le ofrecieron ingresar al programa de “arrepentidos” pero no aceptó, entre otras cosas, porque tenía que cuidar a su perro. Luego no pudo recordar si ella o un abogado entregó dos bolsos que contenían cosas de Centeno a Stornelli. Sobre porqué eligió a Stornelli, dijo “porque siempre habló con él”.

“Yo fui testaferro de Centeno”

Horovitz declaró por primera vez en juzgado a cargo del entonces juez Claudio Bonadio en noviembre de 2017. Recordó que fue a los tribunales de Comodoro Py para “hablar de Centeno”, con quien estaba en una mala relación.

Eligió Comodoro Py porque sabía que había una causa, la del Gas Natural Licuado, pero fue a hablar de Centeno, de quien había recopilado documentación, escritos, recibos, porque ella era su “testaferro”. “El usó mucho mi nombre para hacer cosas” "No querían que sepan lo que compraba" Me hizo hacer un monotributo y con eso tenía una flota de autos de la remisería a mi nombre"

Habló poco sobre situaciones privadas, pero admitió agresiones, insultos y algún golpe. “Lo que me hizo no podía quedar así nomás”, por eso decidí denunciarlo, por las agresiones e insultos. “Fui por mí, por los maltratos, no fui por gas licuado”. Para explicar porque declaró ante el fiscal Carlos Stornelli, recordó que buscó en la computadora donde estaba la denuncia por Gas Natural Licuado, y pensó que el fiscal la iba a escuchar. “Sabía que si alguien me iba a escuchar era Stornelli, que le iba a interesar el tema. Y él me escuchó. Nadie me quería escuchar y la única chance era Stornelli”, dijo la mujer.

“Yo quería denunciar a Centeno”

La testigo Horovitz recordó que desde 2006 hasta 2016 convivió con Centeno. Describió una relación por lo general “mala” con quien era su pareja. “Siempre fue una persona violenta”, recordó sobre Centeno. “Los fines de semana o feriados tomaba mucho”, manifestó.

Ante preguntas de la defensora Liliana Gómez Alcorta, que representa a Roberto Baratta, Horovitz dijo que Centeno era “hábil para hablar, muy hábil”. Contó que le mentía, recordó situaciones en las que no decía la verdad sobre situaciones personales.

Durante la audiencia, el abogado defensor Carlos Beraldi puso el foco en presuntas irregularidades vinculadas a la declaración que Hilda Horovitz realizó en noviembre de 2017. El letrado advirtió que en el acta oficial figura la firma del entonces juez Claudio Bonadio, mientras que la ex pareja de Oscar Centeno aseguró ante el Tribunal Oral que “siempre” declaró con el fiscal Carlos Stornelli. La diferencia abrió interrogantes sobre cómo se tomó aquel testimonio y quiénes participaron efectivamente de esa primera declaración clave en la causa Cuadernos.

Las anotaciones de Centeno

“De casualidad me enteré de anotaciones”, recordó que Centeno “siempre anotaba todo”, hasta cuando compraba zapatillas para sus hijos. Hoy manifestó que vio cuadernos y otra documentación de Centeno relacionada con algún auto o alguna propiedad. Vio cuadernos “de casualidad”. Pero “nunca leyó” su contenido, ni lo vio cuando él escribía.

Todo lo guardaba en un ropero de dos puertas en un dormitorio”. “Ahí tenia los cuadernos, las libretas, papeles”. Dijo que revisó los documentos en una oportunidad en que Centeno fue a Salta, para resguardarse ella, pero que “nunca” leyó el contenido de los cuadernos que vio.

La testigo trabajaba en la secretaría de Energía en 2011, puntualmente en Yacimientos Carboníferos. Allí conoció a Miriam Quiroga, conocida como colaboradora de Néstor Kirchner.

Horovitz había revelado en la instrucción de la causa Cuadernos que Centeno escribía anotaciones de los supuestos recorridos que hacía con el exfuncionario Roberto Baratta, pero cuando declaró dijo no conocer su contenido. Hoy reiteró que no conocía qué había en esos cuadernos. Siempre que declaró lo hizo con Stornelli, recordó hoy ante el Tribunal Oral. Aunque remarcó que siempre fue al cuarto piso (allí estaba el juzgado de Bonadio).

Horovitz, Bacigalupo y el origen de la causa

En crisis con Horovitz, el chofer Centeno entregó los cuadernos a su amigo el policía retirado Jorge Bacigalupo, según confirmó éste último en el juicio oral que lleva adelante el Tribunal Oral 7.

Más de un año después, Bacigalupo entregó una caja con las anotaciones al periodista Diego Cabot, quien luego eligió al fiscal Carlos Stornelli para llevar las fotocopias a los tribunales, porque los originales los había devuelto según un reclamo de Centeno.

En noviembre de 2017, con una relación resquebrajada con Centeno, Horovitz fue al juzgado de Claudio Bonadío para declarar en la causa del Gas Natural Licuado, porque creía que en Py la iban a escuchar. Hoy dijo que en realidad no conoció a Bonadio, y que "siempre" habló con Stornelli. Pero en el acta de la declaración no aparece Stornelli, sino la firma de Bonadio.

En la audiencia, hoy dijo que en esa declaración no recordaba si había hecho referencia a los cuadernos. Sobre Bacigalupo dijo que era testaferro de Centeno, puntualmente habló de un auto.

En el debate, que comenzó en noviembre pasado, se juzga a la expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, 19 exfuncionarios, dos de sus choferes y 65 empresarios por liderar, organizar o conformar –de acuerdo con cada caso– una asociación ilícita que, entre 2003 y 2015, recaudó dinero de distintas empresas de los sectores de la construcción, energía y transporte, a cambio de beneficiarlos con la adjudicación de contratos estatales.

El jueves pasado, Julio César Silva el encargado del edificio de la calle Juncal donde vivía la expresidenta Cristina Kirchner, denunció haber recibido amenazas y presiones cuando fue a declarar en 2018 ante el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli.

Ante el tribunal oral reconoció que en aquel momento mintió sobre supuestos bolsos que supuestamente trasladaba el secretario de los Kirchner, Daniel Muñoz. Dijo que mintió porque lo habían amenazado con sus hijas. El Tribunal difirió para el final del debate la decisión sobre si hace la denuncia, la extracción de testimonios para investigar la denuncia de Silva.(ÁMBITO)

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