Falleció Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora

Taty Almeida, la histórica referente de Madres de Plaza de Mayo Línea fundadora falleció este domingo a los 95 años, en el Hospital Italiano donde se encontraba internada, de acuerdo a la información que otorgaron sus familiares y allegados.
Minutos antes de su muerte, la habían sedado "porque ya su cuerpito no aguantaba más".
"Gracias por haber acompañado sus relatos. Nos dio mucha felicidad a todos", manifestaron sus allegados.
"A las 19.20 del 14 de junio falleció en el Hospital Italiano nuestra querida Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. En breve comunicaremos en que lugar se llevará a cabo la despedida. 30 mil detenidos desaparecidos Presente Ahora y siempre!", confirmó el comunicado que enviaron desde su entorno.
Desde Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora informaron que la despedida de su presidenta se llevará a cabo en la sede de Foetra, ubicada en Hipólito Yrigoyen 3171, en el barrio porteño de Balvanera.
El velatorio comenzará este lunes 15 de junio, de 14 a 24, mientras que el martes continuará entre las 8 y las 12.
Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, era una docente y activista dedicada a la defensa de los derechos humanos y, particularmente, reconocida por ser una de las principales organizadoras de la búsqueda de personas desaparecidas en la última dictadura cívico-militar en Argentina.
Taty le consiguió empleo a Alejandro en Télam. Uno de sus cuñados era el interventor de la dictadura de la Revolución Argentina. Alejandro no dudó en organizar protestas contra su propio tío. Con el carnet de periodista, pudo cumplir un sueño: entrar a un recital de Joan Manuel Serrat, acercarse y regalarle una de las pulseritas que fabricaba.
En 1974, Alejandro ingresó a trabajar al Instituto Geográfico Militar. Para entonces, estudiaba medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP).
–Esta gorilita de mierda… Sin embargo, yo la quiero tanto– le decía a su mamá mientras la abrazaba.
Cuando lo desaparecieron, Taty empezó a peregrinar. Fue a golpear las puertas de militares conocidos: Orlando Ramón Agosti, Leopoldo Fortunato Galtieri, Albano Harguindeguy y Ramón Camps, entre otros.
El 24 de marzo de 1976, ella tuvo cierta esperanza. Pensó que, con la irrupción de los militares –los conocidos de su familia–, iba a tener alguna respuesta.
Nada de eso ocurrió. Tardó en sumarse a las Madres de Plaza de Mayo. Temía que la consideraran una espía por su entorno familiar.
Tomó coraje y se acercó a la Casa de las Madres, que estaba en la calle Lavalle. Lo primero que vio fue la pared repleta de los rostros de los desaparecidos. Por primera vez, sintió que la tragedia que estaba viviendo desde junio de 1975 no la afectaba únicamente a ella.
Pasados los años, y después de haberse conocido las diferencias internas en el movimiento, asumió la presidencia dentro de la Línea Fundadora de las Madres. Su rol trascendió lo partidario y será recordada por su constante consigna "la única lucha que se pierde es la que se abandona".