Adrián Ravier: el vocero “biri biri”

El economista y exdiputado nacional Adrián Ravier, devenido repentinamente en vocero presidencial, empezó de la peor manera su nuevo rol ajeno a su competencia: léxico tecnolecto, alocución “biri biri”, excesiva lectura, cero empatía y medidas restrictivas contra la prensa acreditada. Pero sobre todo, el pulgar abajo de “El Jefe”, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Al parecer, según se supo en Casa Rosada, Karina Milei, la también jefa partidaria de La Libertad Avanza (LLA), le bajó el pulgar por la interna en el distrito de Ravier, La Pampa, donde está enfrentado con nada menos que Eduardo “Lule” Menem, el funcionario y operador político libertario mano derecha de Karina M.
Como hemos dicho en parlamentario.com, el presidente Javier Milei designó vocero a Ravier sorpresiva y solitariamente, sin consultar a su hermana, y ahora Karina lo tiene entre ceja y ceja al sustituto del polémico e investigado judicialmente Manuel Adorni, monitoreando la situación partidaria en La Pampa.
Para colmo, Ravier no hace pie como vocero presidencial y se lo nota nervioso y desenfocado: en tres encuentros con los periodistas acreditados entró al Salón de Conferencias sin saludar a nadie, encaró inmutable hacia el atril y comenzó a leer un largo, tedioso y aburrido informe, en los que mezcla comentarios autoelogiosos hacia su gobierno y pocas noticias nuevas y relevantes.
Por eso, en los pasillos de la Casa Rosada ya lo apodan ya el “vocero biri biri', porque habla mucho pero sin decir nada importante, con rodeos y exageraciones para desviar la atención.
Tan es así, que el flamante funcionario no encuentra su rol en la comunicación gubernamental, que sigue siendo monopolizada por la voz del Presidente, la que tiene un peso gravitante para comunicar y así pasó el martes tras la “conferencia de prensa” de Ravier, cuando hizo dos posteos sucesivos en los que adelantó que trabajaba en la reforma del Banco Central.
Además, Ravier volvió a evidenciar desconocimiento y poca propensión a saber cómo trabajan con libertad las salas de periodistas en el mundo y, principalmente, sobre la función que cumplen los acreditados en una Casa de Gobierno.
Imbuido en su sesgo academicista, le encanta mencionar a conocidos economistas y referentes, y hasta adelantó que convocará a los periodistas a una conferencia especial para explicar detalladamente los alcances y beneficios del Super Rigi para atraer inversiones al país.
El miércoles, mientras tanto, la sala seguía inexplicablemente militarizada por agentes de la Casa Miltar quienes escoltan celosamente a los periodistas cada vez que ingresan a la Casa Rosada o van al baño, y rige un reglamento arbitrario dictado por el polémico Manuel Adorni, por el cual si los funcionarios creen que un periodista no cumple con una norma puede ser expulsado de la Casa Rosada.
El nuevo secretario de Prensa, Fabián Fernández -quien pisa fuerte en la comunicación oficial-, a diferencia de Ravier mantuvo encuentros cordiales con los acreditados y, comprensivo, prometió mejorar la situación de virtual enjaulamiento de los acreditados. Se verá.(Parlamentario)