Brasil: El ministro de Economía tildó de “payaso” a Milei y cruzó sus números macroeconómicos
Dario Durigan reaccionó con dureza ante las acusaciones de Javier Milei contra Lula da Silva. El funcionario brasileño comparó los índices de inflación, deuda y riesgo país de ambos Estados para defender la gestión del Palacio del Planalto.
La relación bilateral entre los dos principales socios del Mercosur sumó un nuevo capítulo de máxima tensión. El ministro de Economía de Brasil, Dario Durigan, salió al cruce de los duros cuestionamientos que el presidente argentino, Javier Milei, lanzó contra Luiz Inácio Lula da Silva durante una actividad política en territorio brasileño. En sus declaraciones, el funcionario del gabinete de Lula no ahorró calificativos para responderle al mandatario libertario.
Durigan fue categórico al referirse a la visita de Milei, quien había tildado de “ladrón y presidiario” a su par brasileño en el marco del lanzamiento de la postulación presidencial del senador Flávio Bolsonaro. El titular de la cartera económica vecina recogió el guante y disparó: “El payaso de presidente de Argentina vino a Brasil y habló de Brasil”. Para el ministro, las críticas de la gestión argentina carecen de sustento cuando se contrastan las realidades financieras de ambos países.
En ese sentido, el funcionario brasileño buscó marcar distancias a partir de las variables macroeconómicas que maneja cada administración. Durigan fundamentó su postura con una comparación directa sobre la situación financiera y económica de las dos naciones: “Cuando el riesgo país de Argentina es mucho mayor, su deuda pública es mucho mayor y su inflación es mucho mayor”.
La defensa de la gestión y los números de Brasil
Frente a las críticas y al escenario de polarización regional, el ministro de Economía buscó llevar tranquilidad a los mercados y a la ciudadanía. Por eso, pidió en declaraciones a Radio Jornal de Pernambuco “no seguirles la corriente a las personas que dicen que esto va a convertirse en un apocalipsis”.
A pesar de su encendida defensa, el funcionario brasileño admitió que el panorama interno todavía presenta dificultades complejas para el sector productivo y los consumidores. Durigan reconoció que “no está todo resuelto” en la economía de su país, que actualmente convive con tasas de interés elevadas en el orden del 14,25% anual, aunque descartó de plano la posibilidad de que la actividad productiva ingrese en una etapa de recesión durante el transcurso de este año.
Para cerrar, el ministro ratificó que las metas de su gestión se mantienen firmes y proyectó un crecimiento del Producto Bruto Interno del 2%, un desempleo cercano al 6% y una inflación interanual controlada en el 4,64%. De esta manera, el gobierno de Lula da Silva buscó blindar sus resultados económicos frente a los embates discursivos que llegan desde la Casa Rosada.