Gobernadores del Norte Grande se reúnen en Posadas

Los gobernadores de las diez provincias del Norte Grande se reunirán este miércoles en Posadas, en una cumbre que, más allá de la agenda de reclamos compartidos ante la Nación, quedará marcada por el nuevo escenario de poder que despliega el anfitrión, Hugo Passalacqua. El mandatario misionero recibe a sus pares apenas una semana después de haber formalizado su ruptura definitiva con Carlos Rovira, el histórico líder que durante dos décadas controló la política provincial desde la sombra.
La cita, con la presencia confirmada del Jefe de Gabinete, Diego Santilli, servirá también para medir el pulso de un bloque de gobernadores dialoguistas que, días atrás, le mostró los dientes al Gobierno en el Senado y logró dinamitar dos capítulos polémicos de la reforma de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que tenían una férrea oposición social.
Una de las incógnitas que rodea a la cumbre es la presencia del gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, quien todavía no definió si viajará a Posadas o enviará un representante. "Tenemos una agenda medio complicada en Tucumán. La semana pasada no estuve dos días en la provincia, así . Así que la verdad que estamos viendo si yo puedo ir o mandaremos a alguien para que nos represente en esa reunión, en donde se reunirán 10 gobernadores del Norte Grande para elaborar proyectos y tomar decisiones en cuanto a los planteos que se le están haciendo al gobierno nacional", explicó Jaldo.
El tucumano es uno de los gobernadores que más ha apostado por el diálogo con la Casa Rosada pero también fue uno de los que más firmeza mostró en la reciente batalla parlamentaria por la Ley de Tierras.
Una agenda de reclamos
La reunión, la primera que se realiza tras la 23° Asamblea del Consejo Regional del Norte Grande celebrada en junio pasado en la sede del Consejo Federal de Inversiones, con sede en CABA, tiene como eje central unificar los planteos regionales ante el Ejecutivo nacional. Los mandatarios de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Salta, Santiago del Estero, Tucumán y Misiones llevarán a la mesa una batería de demandas en materia energética, logística e infraestructura.
En la agenda energética, el reclamo más fuerte gira en torno a la tarifa eléctrica diferenciada para las provincias del norte, en paralelo al proyecto de "Zonas Cálidas" que busca replicar el esquema de la Ley de Zona Fría. El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, adelantó que presentarán un proyecto de ley para establecer una quita en el costo de distribución de la electricidad, una medida que, según sus palabras, "le pueda permitir a todos los habitantes del Norte Grande mejorar así la tarifa", sostuvo en un contacto con medios de su provincia.
En simultáneo, exigirán la inclusión de las empresas distribuidoras y transportistas provinciales dentro del esquema de regularización de deudas con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A. (Cammesa).
En materia de infraestructura vial, los gobernadores reclamarán la restitución de la coparticipación automática del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y la fiscalización de los fondos viales, que denuncian inmovilizados en cuentas financieras pese al aumento de la recaudación por decretos nacionales. Pese a que algunos mandatarios, los menos, han mostrado disposición al traspaso de tramos de rutas nacionales para sus provincias para su mantenimiento, el resto lo rechaza por tratarse de una "facultad y obligación exclusiva de Estado nacional", según una fuente de una Casa de Gobierno norteña.
Para Misiones, el punto más sensible es la extensión formal de la Hidrovía Paraná-Paraguay hasta sus costas, un reclamo compartido con Corrientes para fortalecer la cuenca forestoindustrial y reducir los costos logísticos de cargas de gran volumen como la madera y la producción agroindustrial. Passalacqua también volverá a plantear la histórica demanda por el acceso a la red de gas natural y la urgencia de nuevos puentes con los países limítrofes.
El escenario político con el que Passalacqua recibirá a sus pares es inédito porque el pasado lunes 4 de agosto, el gobernador formalizó su renuncia a Encuentro Misionero, el partido creado por Carlos Rovira como plataforma para ordenar su sucesión política, y consumó una ruptura que venía gestándose desde hacía meses.
La desafiliación, presentada ante la Secretaría Electoral del Distrito Misiones, confirma el divorcio entre el gobernador y el histórico líder que, desde 2003, mantuvo el control efectivo de la administración provincial primero desde la gobernación y luego desde la presidencia de la Legislatura. "Renuncié al partido Encuentro Misionero (ex Partido de la Concordia Social, partido al que me afilié oportunamente)", escribió Passalacqua de puño y letra en el formulario de renuncia .
La ruptura no es un mero gesto administrativo. Passalacqua se quedó con la mayoría de los intendentes, ministros y legisladores (17), que se reorganizaron en torno al espacio que denominó Movimiento por lo que Viene, mientras Rovira quedó al frente de un partido con apenas seis bancas en la Legislatura. Por primera vez en dos décadas, el gobernador de Misiones no integra el espacio político conducido por Rovira y el exgobernador tampoco conserva influencia formal sobre la administración que él mismo construyó.
La renuncia también tiene consecuencias en el tablero nacional. Como señalaron fuentes legislativas, el voto de los senadores misioneros en la reciente sesión sobre la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada reflejó por primera vez la nueva correlación de fuerzas: lejos de acompañar la estrategia parlamentaria que Rovira sostuvo junto a la Casa Rosada, Passalacqua se diferenció.
La cumbre de Posadas se desarrollará en un contexto en el que los gobernadores dialoguistas del Norte Grande demostraron que su alianza con el gobierno de Javier Milei tiene límites, al imponer cambios a la reforma de la Ley de Tierras, un gesto que no pasó desapercibido porque fue la primera vez que estos mandatarios ejercieron un veto real sobre una iniciativa clave del Gobierno, dejando en evidencia que su apoyo condicionado no equivale a sumisión.
Más allá de los reclamos técnicos -como la hidrovía, las tarifas, los fondos viales y el gas-, la cumbre del Norte Grande en Posadas tendrá una lectura política inevitable. Passalacqua llega al encuentro como un gobernador que, por primera vez, camina sin la tutela de Rovira y con una base propia de poder.
Sus pares, especialmente aquellos que también negocian con la Casa Rosada desde una posición dialoguista pero autónoma, observarán de cerca cómo el anfitrión maneja su nueva condición de líder desanclado, a días de que el Norte Grande enviara a la Casa Rosada el mensaje de que "dialoga pero no se arrodilla", según trascendió, un eje transversal entre los mandatarios.