La Pampa puede hacerse cargo de unos 600 kilómetros de corredores nacionales deteriorados

El acuerdo que el Gobierno nacional acaba de firmar con Río Negro para transferirle la operación y mantenimiento de las rutas nacionales 22 y 151 vuelve a poner bajo la lupa el reclamo que La Pampa sostiene desde hace más de un año para hacerse cargo de parte de la red vial nacional que atraviesa la provincia.

El gobernador rionegrino Alberto Weretilneck firmó este lunes en Casa Rosada un convenio marco con funcionarios nacionales para avanzar en la cesión de ambas trazas por un período de 20 años. El entendimiento no supone un traspaso inmediato: deberán firmarse convenios específicos y Nación tendrá que resolver previamente contratos y obligaciones pendientes. La incorporación de los distintos tramos será gradual.

El caso tiene una relación directa con La Pampa porque una de las rutas involucradas es la 151, uno de los corredores nacionales más deteriorados en territorio pampeano y una vía estratégica para el tránsito hacia Río Negro, Neuquén y Vaca Muerta.

La diferencia central está en cómo se financiarán los trabajos. Según las condiciones conocidas del acuerdo, Río Negro podrá definir las obras prioritarias, pero deberá afrontarlas con financiamiento propio. También podrá instrumentar en el futuro peajes o concesiones y buscar mecanismos de recupero, compensación o reconocimiento de las inversiones realizadas. Para una primera etapa, que comprenderá unos 305 kilómetros, la provincia gestiona además un crédito por 60 millones de dólares ante Fonplata.

Ese esquema marca precisamente uno de los puntos que hasta ahora frenó el entendimiento entre Nación y La Pampa.

Sergio Ziliotto reclama desde enero de 2025 que Nación transfiera a la Provincia la administración de unos 600 kilómetros de rutas nacionales, pero junto con los recursos necesarios para afrontar su reparación y mantenimiento.

El planteo volvió a ser llevado a la Casa Rosada en julio pasado, durante una reunión con el jefe de Gabinete, Diego Santilli. La posición pampeana se apoya en el artículo 75 inciso 2 de la Constitución Nacional, que establece que no pueden transferirse competencias, servicios o funciones sin la correspondiente reasignación de recursos.

La propuesta provincial forma parte de un proyecto más amplio para administrar una Red Vial Estratégica de unos 1.400 kilómetros, de los cuales alrededor de 600 corresponden a rutas nacionales. Sobre esos corredores circula más del 80% del tránsito vehicular de La Pampa.

Ziliotto planteó además un esquema de financiamiento conjunto, con recursos nacionales provenientes del impuesto a los combustibles y aportes provinciales. El gobernador viene cuestionando que Nación continúe recaudando ese tributo mientras mantiene prácticamente paralizada la inversión sobre las rutas nacionales.

Durante la apertura de sesiones legislativas de este año, el mandatario confirmó que La Pampa y Nación habían comenzado a discutir un posible convenio para definir las responsabilidades de cada jurisdicción. También anunció que los fondos que el Estado nacional adeuda a la Provincia por obras públicas serían destinados a la reparación de rutas provinciales y de aquellas nacionales que eventualmente pasen a ser administradas por La Pampa.

Una red cada vez más deteriorada

El reclamo se sostiene sobre un cuadro vial que se agravó durante los últimos años. Un relevamiento respaldado por cámaras empresariales, colegios profesionales y la Universidad Nacional de La Pampa determinó que casi el 60% de las rutas nacionales que atraviesan la provincia se encuentra en estado regular o malo. Entre los sectores más comprometidos aparecen las rutas 5, 35, 143, 151, 152, 154 y 188.

La Ruta Nacional 151 presenta uno de los escenarios más complicados, particularmente entre 25 de Mayo y el límite con Río Negro, con sectores donde los pozos y las roturas obligan a reducir drásticamente la velocidad o directamente utilizar las banquinas. También presentan graves deterioros la 152 entre General Acha y Puelches, la 35 en distintos sectores, la 188 en el norte provincial y la 5 en cercanías de Santa Rosa.

El deterioro de las trazas nacionales también comenzó a trasladar parte del tránsito pesado hacia la red provincial. En la Ruta Provincial 1, por ejemplo, Vialidad detectó que la circulación pasó de entre 300 y 400 camiones diarios a picos de entre 800 y 1.200, un volumen muy superior al previsto originalmente para esa calzada.

La situación obligó incluso a municipios a intervenir sobre corredores que no están bajo su jurisdicción. En 25 de Mayo, la comuna realizó trabajos sobre las banquinas de la Ruta Nacional 151 ante el deterioro y los riesgos para quienes circulan diariamente por esa vía.

Un antecedente que mete presión

El acuerdo alcanzado por Río Negro constituye ahora un antecedente político y administrativo para el reclamo pampeano. Nación aceptó transferir a una provincia patagónica la operación de corredores nacionales y permitirle decidir cómo intervenirlos, algo que La Pampa viene planteando desde comienzos de 2025.

Pero también expone la diferencia que sigue trabando la negociación: mientras el convenio rionegrino establece que las obras serán financiadas inicialmente por la propia provincia, Ziliotto sostiene que La Pampa no asumirá una responsabilidad nacional sin los recursos correspondientes.

El Gobierno pampeano insiste en que esos fondos existen y tienen como una de sus fuentes el impuesto que se cobra sobre los combustibles. Mientras esa discusión continúa abierta, los aproximadamente 600 kilómetros de rutas nacionales incluidos en el proyecto provincial siguen bajo jurisdicción de Nación y con un deterioro que, según los propios relevamientos, ya impacta no solo sobre la seguridad vial sino también sobre los costos productivos y el mantenimiento de las rutas provinciales.


back to top