Fuego amigo en el macrismo por el índice de inflación de la Ciudad

Néstor Grindetti y Carlos Walter esperaron el momento justo para vengarse de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta, que les corrieron a toda la gente del ministerio de Hacienda porteño y la Agip luego del traspaso de mando.
De manera inconsulta, José Donati, titular de la Dirección estadística porteña que elabora el Ipcba, tuiteó el viernes con copia a un grupo de periodistas económicos que el índice porteño de enero había arrojado una inflación del 4,1%, muy por encima de lo que estima el Gobierno e incluso la oposición.
De esta manera, detonaron la estrategia de todo el equipo económico del Gobierno justo antes de que empiecen las paritarias con los gremios.
En diciembre, cuando el IPC de la Ciudad dio un índice de 3,9% de inflación, en el Gobierno explicaron que eso se debía a un pico que iba a caer a partir del primer mes del año, como una manera de contener el reclamo de los gremios que en algunos casos piden aumentos de hasta el 40% amparándose en la inflación.
Fuego amigo
En ese sentido, la movida de Grindetti y Walter dejó en ridículo a todo el Gobierno. Ese mismo mes, el titular del Indec, Jorge Todesca, anunció la imposibilidad de medir la evolución de los precios por lo menos hasta que pasen ocho meses, consolidando un insólito apagón estadístico que se llevará casi todo el año.
Todesca sugirió entonces como instrumentos alternativos válidos el índice de precios al consumidor (IPC San Luis) de la provincia de San Luis y el de la Ciudad de Buenos Aires (Ipcba). Tras ese anuncio, el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, se inclinó por el índice porteño puesto que era más bajo que el de los puntanos.
El impacto del anuncio de Donati llegó al propio Macri y movilizó a todo el Gobierno. La turbulencia pudo apreciarse en diversas notas en los principales medios de comunicación en las que ministerios como el de Francisco Cabrera (Producción) intentaron minimizar el impacto e insistieron con la desaceleración de precios.
El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, debió salir a anunciar que “en unos 60 días vamos a empezar a dar datos reales de inflación", adelantando la medida que Todesca había dispuesto para septiembre.
Venganza
Donati responde directamente a Walter, ex titular de Agip (Rentas de la Ciudad), que fue echado por Larreta junto a toda su gente en diciembre.
Este desplazamiento significó un golpe para Grindetti, ex ministro de Hacienda y actual intendente de Lanús, que intentó cobijar a Walter en su gobierno.
Desde entonces, la relación de Grindetti y Larreta quedó dañada, a tal punto que el jefe de gobierno demoró el nombramiento de Karina Spalla, la mujer del ex ministro, al frente de la Corporación Sur, un cargo que ya tenía reservado desde que el jefe de gobierno ganó las elecciones.
El número dos de Spalla es el jefe de la flota automotor de Cristian Ritondo, otro de los dirigentes de peso en el PRO que está enojado con Larreta. Como adelantó LPO, el ministro de Seguridad bonaerense amenaza con romperle el bloque al jefe de gobierno luego de que no cumpliera con una serie de promesas por el reparto de cargos y la administración de las Comunas.(lapoliticaonline)