La CTA Autónoma rechazó "el ataque de Macri a los trabajadores"
Pablo Micheli y José Rigane, secretarios general y adjunto de la Central de los Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA), respectivamente, rechazaron hoy "la insistencia gubernamental en atacar a los trabajadores", condenaron las afirmaciones del presidente Mauricio Macri sobre "la mafia de los juicios laborales" y ratificaron que el Ejecutivo gobierna para "los patrones, con una ofensiva política diaria".
Los sindicalistas de la CTAA condenaron que el presidente Macri haya "aprovechado" los micrófonos en el acto de jura del nuevo canciller para "cargar contra jueces y abogados laboralistas" que trabajan "en defensa de los derechos de los trabajadores".
"Esos derechos nacen de la Constitución Nacional (artículo 14 bis) y de las conquistas históricas del movimiento obrero, como la Ley de Contrato de Trabajo, pero Macri procuró encasillarlos en un negocio de mafiosos y extorsionadores. Estos ejemplos del gobierno advierten el inocultable propósito de atacar el derecho de huelga, la negociación colectiva y la Ley de Contrato de Trabajo, siguiendo el camino de la nueva norma de Riesgos Laborales para instalar sin restricciones la flexibilidad laboral", afirmaron.
Los gremialistas denunciaron que "no se trató solo de declaraciones antiobreras sino de una actitud de fomento del clima político para permitirle al oficialismo profundizar su estrategia estructural de recorte sistemático de los derechos a partir de la criminalización de la protesta social como arma fundamental".
"No es novedad que Macri gobierna para los patrones y en contra de los derechos de los trabajadores. A diario se producen reiteraciones de esa ofensiva política del presidente, sus ministros y gobernadores. Ese combo se dio ayer en una sintonía perfecta al condenar a los choferes cordobeses", puntualizaron.
Micheli y Rigane calificaron "la lucha y el paro" de los trabajadores del transporte mediterráneos como "heroicos" y rechazaron "la actitud de los dirigentes burócratas (en referencia a la Unión Tranviarios Automotor -UTA- nacional) y "la presión de la fuerza armada dispuesta por el gobierno provincial".
Los sindicalistas también rechazaron "la actitud del ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, quien en pleno conflicto provincial estigmatizó a los choferes de colectivos al afirmar que todo tuvo 'un tinte político-partidario' y los acusó de oponerse al 'cambio', lo que se tradujo como el intento de inducir a los trabajadores a que se resignen al pisoteo", dijeron.
También se refirieron al conflicto docente bonaerense y, en ese sentido, explicaron que el sector continúa con el plan de lucha por "una paritaria justa y condiciones laborales dignas".
Micheli y Rigane cuestionaron por último a la gobernadora María Eugenia Vidal porque "en lugar de resolver el problema y ubicar a la escuela pública en el lugar que merece, acusa a los docentes de perjudicar a los chicos y tomarlos de rehenes por una supuesta lucha político-partidaria".