Neuquén: Luego de la represión, estatales abren una tregua en el conflicto de Salud

Los trabajadores de ATE Salud y de servicios tercerizados abrieron ayer una tregua con el gobierno para garantizar los servicios mínimos en los hospitales y centros de salud de la provincia durante el fin de semana. “Tienen 48 horas para crear una mesa de negociación y ponerle fin a este conflicto”, anunció ayer al mediodía el secretario general de la CTA, Carlos Quintriqueo, tras una multitudinaria marcha que repudió la represión del jueves.
La decisión la tomaron “para demostrar que a los trabajadores les preocupan los pacientes y la función de los hospitales”, justo cuando la situación ingresaba en un punto crítico a raíz de la falta de limpieza y la dificultad para ingresar ropa limpia. El director del hospital Castro Rendón, Adrián Lammel, había advertido que la institución estaba “al borde del colapso”, mientras que el titular del Heller, Víctor Noli, señaló a la mañana que se trabajaba en “condiciones extremadamente adversas”.
A partir de hoy, se permitirá retomar la actividad con cierta normalidad, pero bajo una advertencia: si entre hoy y mañana no se abre una instancia de diálogo, el lunes a las 8 una asamblea decidirá nuevas medidas de fuerza.
“Que busquen un espacio de negociación que resuelva el conflicto de la actividad privada. Están en peligro desde el 1 de diciembre, porque se venció la prórroga de los contratos, los puestos de trabajo de mil trabajadores”, aseguró Quintriqueo.
El reclamo se suma al de ATE Salud, que pide la finalización del convenio colectivo de trabajo del sector. El gobierno convocó a retomar la paritaria el 11 de diciembre, pero el sindicato exige plazos más urgentes.
La marcha ayer fue masiva y excedió la convocatoria de la CTA, pues reunió a organizaciones sindicales, sociales y políticas. También se sumaron algunos diputados y concejales de la oposición. La columna, que abarcó entre ocho y diez cuadras, recorrió parte de la avenida Argentina, pasó frente a Casa de Gobierno y finalizó con un abrazo al hospital Castro Rendón, epicentro de los incidentes.
En el acto hablaron 15 oradores, quienes manifestaron el repudio a la represión y prometieron “más unidad y más calle” frente a los conflictos. Acusaron al gobernador Omar Gutiérrez de querer “mostrar que es el mejor alumno de (Mauricio) Macri”.