Murió el gran dramaturgo argentino Roberto «Tito» Cosa

Roberto “Tito” Cosa, el prestigioso dramaturgo y autor de obras como La nona, Yepeto, El viejo criado y Gris de ausencia, murió a los 89 años. Lectura obligada para lo amantes del teatro, sus clásicos transformaron la escena local y trascendieron fronteras. Integrante de la generación amparada bajo el “nuevo realismo” que emergió a fines de la década del 70, se consolidó en la siguiente y desde entonces se destacó como referente.
En 1994 Cossa fue reconocido con el Premio Konex de Platino. Recibió además el Premio Nacional de Teatro de Argentina y el Premio del Público y de la Crítica de España. En 2007, fue elegido presidente de la Sociedad General de Autores de la Argentina y ese mismo año la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires lo declaró ciudadano ilustre.
El 30 de noviembre, el Día Nacional del Teatro y el Día del Teatro Independiente, hubiera cumplido 90.
Ya nadie recuerda a Frédéric Chopin, una de sus creaciones, está en la actualidad en cartel. Se da los sábados en el Teatro La Máscara, con dirección de Norberto Gonzalo y un elenco integrado por Stella Matute, Amancay Espíndola, Claudio Pazos, Daniel Dibiase, Leonardo Odierna y Brenda Fabregat.
A los 30 años presentó su primera obra, Nuestro fin de semana (1964), a la que le siguieron Los días de Julián Bisbal (1966), La ñata contra el libro (1966), La pata de la sota (1967), Tute Cabrero (1968) -llevada al cine bajo dirección de Juan José Jusid- y El avión negro (1970) (escrita con Germán Rozenmacher, Carlos Somigliana y Ricardo Talesnik).
Cossa escribió la obra de teatro La Nona entre 1970 y 1971, falta de precisión que fue aportada por el propio autor, quien nunca pudo definir una fecha aproximada. En enero de 1974, canal 13 emitió La Nona interpretada por Norah Cullen, con Osvaldo Terranova, Dringue Farías y Miguel Ligero y tuvo una notable repercusión de público y crítica.
Luego llegaron No hay que llorar (1979), El viejo criado (1979), Gris de ausencia (1981), Tute Cabrero (1981) -se estrena como obra de teatro-, Ya nadie recuerda a Frédéric Chopin (1982), El viento se los llevó (1983) -en colaboración con Jacobo Langsner, Eugenio Griffero y Francisco Anania-, El tío loco (1974), De pies y manos (1984), Los compadritos (1985), Yepeto (1986) y El Sur y después (1986), entre otras.
En 1981, fue partícipe en la creación de Teatro Abierto, un movimiento cultural que funcionó tanto como expresión artística y de protesta contra la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983), mientras todavía estaba vigente un régimen de terrorismo de Estado en el país, y que aún continúa vigente.
También se destacó como guionista de cine. Adaptó la novela de Osvaldo Soriano No habrá más penas ni olvido (Héctor Olivera, 1983); sus obras teatrales La Nona (Olivera, 1979) y Yepeto (Eduardo Calcagno, 1998); y escribió con Carlos Somigliana el guión de El Arreglo (Fernando Ayala, 1982).