Una familia sufrió un accidente fatal en la ruta nacional 5 en cercanía a Pehuajo

Lo que debía ser un fin de semana de ilusión futbolera terminó en una tragedia. La familia Nicoletti, oriunda de esa ciudad y ahora residente en Comodoro Rivadavia, había planificado viajar en avión para presenciar el superclásico rosarino entre Central y Newell's, que se jugó en la tarde del sábado. Pero un problema de último momento con la documentación alteró los planes y los obligó a cambiar el rumbo: decidieron emprender el trayecto en auto.

Fanático de Rosario central, su ciudad natal Amílcar Nicoletti se fue junto a su familia empujado por la pasión por Central. Es que la presencia de Angel Di María en el clásico rosarino fue un imán para Amilcar que no dudó en salir en auto para recorrer los 1850 kilómetros que separaban Comodoro Rivadavia de Rosario, un viaje de unas 20 horas en automóvil.

Amilcar, al igual que Ivana, nació en Rosario. Buscó su horizonte laboral en Comodoro Rivadavia. Trabajó en el duro oficio de la pesca. Además era jugador de fútbol amateur. En las redes sociales de Puerto Nuevo FC el pasado 19 de agosto cargaron un gol que hizo en un partido ante GOAT FC: el video cierra con Amilcar imitando el gesto icónico de Angel Di María, armando un corazón con los dedos.

El muro de Facebook de Amilcar está cargado de posteos sobre Rosario Central. Con recuerdos para las fechas históricas y la evocación de Tulio Zof. También hay posteos sobre su entrañable Rosario, su ciudad natal.

Además la familia Nicoletti-Oronel amaba la tierra patagónica. Además de incursionar en el mar, la familia disfrutaba de las playas de Rada Tilly, a pocos kilómetros de Comodoro.  

Una de las postales familiares de Amilcar, Ivana y Yazmín, cuando estaba por nacer Ian.

Un cambio fatal

Después de los problemas surgidos para iniciar el vuelo entre Comodoro y Rosario. Ese cambio de decisión resultó fatal. En el camino, el vehículo conducido por Amílcar Nicoletti, de 40 años, impactó y el saldo fue devastador. El propio Amílcar perdió la vida en el acto junto a sus dos hijos, Ian, de apenas 7 años, y Yasmin, de 15. La madre de ambos chicos, Ivana Oronel, de 35, quedó gravemente herida y fue trasladada de urgencia; su estado sigue siendo crítico.

Según relataron allegados, los cuatro habían vivido con entusiasmo la idea de volver a ver a Rosario Central en un clásico cargado de expectativa, más aún en una jornada que terminó con un gol de Ángel Di María para sellar la victoria canalla. El fútbol, pasión compartida en la familia, era la excusa perfecta para reencontrarse con amigos y seres queridos en la ciudad natal de Amílcar.

El accidente dejó una marca imborrable en el círculo íntimo de los Nicoletti y en quienes los conocían. Vecinos y amigos no tardaron en recordar a Amílcar como un padre dedicado, apasionado por el deporte y siempre presente en la vida de sus hijos. Ian, el menor, era descrito como un chico alegre y entusiasta; Yasmin, en plena adolescencia, ya empezaba a soñar con su futuro.

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