Misiones: Docente da clases en siete comunidades guaraníes y es semifinalista del Premio Docentes que Inspiran

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Roxana Acosta, maestra de primaria en Colonia Delicia, Misiones, es semifinalista del Premio Docentes que Inspiran por su labor en la comunidad guaraní. Comenzó a enseñar debajo de los árboles y hoy su escuela núcleo cuenta con tres aulas satélites y alberga a 150 niños, a quienes les brindan útiles, ropa y alimentos.

Acosta es maestra de primaria en la Escuela Intercultural Bilingüe (EIB) N° 956 de Colonia Delicia y una de los semifinalistas del Premio Docentes que Inspiran. La educadora compartió su experiencia de 15 años en la comunidad guaraní, donde comenzó su labor en condiciones precarias y hoy celebra el crecimiento de la institución.

“Yo hace 15 años que trabajo en una comunidad de Guaraní. Cuando comencé mi carrera, en el 2011, me dieron un interinato acá y yo venía de una escuela común. Empecé debajo de los árboles enseñando. Hoy por hoy tenemos una escuela núcleo, que es la Escuela Intercultural Bilingüe (EIB) N° 956, que tiene tres aulas satélites y 150 niños laborando”, contó.

Actualmente, continúa como maestra de grado en el turno tarde y, en el turno mañana, se desempeña como directora.

La docente detalló el proceso de construcción de la escuela, que implicó un gran esfuerzo colectivo.

“Fue un desafío totalmente porque no había baño, no había agua, no había luz. Y es un construir con la comunidad, con el cacique con quien trabajo en turno tarde. Fue un trabajo en equipo. Creo que es el logro de toda la comunidad educativa de la 956 y de los caciques que trabajan conmigo, que en total son siete”, afirmó Acosta.

Hace 15 años, cuando comenzó la labor debajo de los árboles, la escuela tenía solo 12 chicos. Hoy, ese número ascendió a 150, con un plantel docente de 12 maestros, además de auxiliares docentes indígenas, que son exalumnos de la institución.

Crecimiento constante

Acosta hizo hincapié en la importancia del trabajo conjunto para el desarrollo de la escuela. “Cuando uno trabaja en equipo, por ejemplo, más dentro de una comunidad, uno trabaja con el cacique y vamos a decir del mismo lado, creando puertas, intentando, consiguiendo, hablando, mandando notas. Y se fueron sumando viendo que la escuela fue creciendo”, sostuvo.

La institución hoy ofrece a los estudiantes útiles, ropa y alimentos, lo que representa un trabajo intenso y coordinado con el plantel docente.

La maestra recorre diariamente las siete comunidades que forman parte de la escuela distribuyendo pan y otros insumos. “Las recorro todos los días, los martes, llevo pan a la escuela, a los satélites. A veces lo hago con auto, a veces lo hago con moto, pero mayormente me movilizo con moto”, dijo.

Incluso reveló que muchos de sus actuales colegas y miembros de la comunidad fueron sus alumnos. “El cacique, la señora del cacique, que es agente sanitaria, eran mis alumnos también. La mayoría del plantel docente que tengo son todos exalumnos, así que yo creo que hice un buen labor porque si yo no estaba debajo de esos árboles hoy por hoy no tendría este plantel docente que tengo”, expresó con orgullo.

La nominación a Docentes que Inspiran llegó a través de una fundación con la que Acosta colabora. “Ellos me habían podido mis datos, yo le envié, pensé que me iban a mandar algo para los niños y me llevé la sorpresa de que me habían postulado ellos, porque yo no me postulé”, contó.

«Yo estoy muy orgullosa de la escuela. Siento que esto le debemos a los niños de la escuela, a los caciques que trabajan con nosotros, la verdad que es una tarea bastante difícil que viven de un lado para otro y trabajar con ellos es un aprender también. Creo que todos los que estamos ahí aprendemos todos los días cosas lindas, cosas que la vida te enseña y cosas que a veces uno se olvida. Que son los valores de querer y amar la profesión que uno tiene», añadió.

Acosta arranca a las 7:30 de la mañana todos los días y recorre varios kilómetros para cumplir con sus funciones. Ella vive en Mado, donde se instaló para trabajar en la zona. “La escuela nuclear está a unos 15 minutos, después el aula está a unos 20 minutos. Pasa que yo me traslado por diferentes lugares. El más lejos de todo que es a 8 km», precisó.

Realiza estos traslados casi todos los días, ya que como directora debe atender a la comunidad educativa y acompañar a sus docentes, quienes muchas veces son personal único en las comunidades.

La maestra, madre de cinco hijos, destacó el apoyo de su familia en su vocación. “Mi pareja siempre me acompañó en todo porque tengo que llevar mercadería en todos los lugares. Tengo cinco chicos, una hija que está haciendo preceptoría, tengo una hija que es policía, una que está haciendo bioquímica, la otra genética y otra nena que está terminando su séptimo grado”, narró.

Acosta se siente satisfecha con el impacto de su trabajo. “Los chicos de la comunidad necesitaban ser visibles ante la sociedad, mostrar la capacidad inmensa que tienen. El año pasado tomé un gran desafío con una colega y le dije: ‘Vamos a la feria de ciencias’, nos presentamos a la provincial, pasamos a la nacional, vinimos con la distinción”, relató.

«La verdad que es un lujo trabajar dentro de una comunidad, amo el lugar donde trabajo y creo que es un lugar donde le invitaría a cualquiera que pueda venir a visitar y le va a cambiar mucho la forma de pensar», cerró.

Según la página oficial de Docentes que Inspiran, este domingo se conocerán a los seis finalistas. Aquellos interesados pueden seguir las novedades del certamen en: www.docentesqueinspiran.com.ar.(MOL)

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