Liga Profesional de Fútbol: Tigre, le ganó 2 a 0 a Huracán y le sacó el invicto

El entusiasmo de los hinchas de Huracán en Parque Patricios se derrumbó con uno de esos golpes que dejan en la lona a cualquier equipo, pero mucho más a uno con sueños de vuelta olímpica que salió a la cancha con el objetivo de ganarle a Tigre en casa para recuperar la punta de la Liga Profesional que le había sacado Vélez el sábado con el 4-0 frente a Independiente Rivadavia. Sin embargo, se topó con un rival ordenado, astuto y con instinto animal para definir que le pinchó el Globo. Porque lo venció con solidez y contundencia, le sacó el invicto en el torneo (era el único sin derrotas aún) y, de yapa, el equipo de Seba Domínguez le sacó cuatro puntos a Central Córdoba en la tabla de promedios para alejarse un poquito más de la zona de descenso.
El equipo de Kudelka salió embalado por su presente futbolístico en el torneo y el empuje de su gente, aunque nunca logró precisión en sus ataques y, menos aún, lucidez y profundidad para vulnerar a la ordenada defensa de Tigre. Ese dominio del local, sumado al modo stand by del visitante a la espera de un efectivo contraataque, provocó un traicionero exceso de confianza en el Globo que se reflejó en el doble error del zaguero Lucas Carrizo: dejó flotando un débil rechazo de cabeza y luego perdió la posición con Florián Monzón, que metió el lomo para que Gonzalo Maroni asistiera con comodidad a Armoa.
La clara e inteligente distribución de Fattori y la dinámica de los volantes internos Echeverría-Alarcón no resultó suficiente para abastacer al inquieto Mazzantti y los estáticos Cabral y Francisco Ramírez. Por eso, como lo pidieron los fanas de Huaracán en el descanso, Kudelka mandó a la cancha a Wanchope Ábila y al picante Eric Ramírez, pero la presencia del ex Boca y Colón volvió más previsible todavía el juego del Globo, que con el paso de los minutos entró en un estado de desesperación que lo terminó de nublar para encontrar espacios en el campo de Tigre repleto de piernas.