"Lo que más deseo en la vida es regresar a Boca" dijo Benedetto

Darío Benedetto habló a través de videollamada en el programa 'Podemos Hablar' en Telefé y recordó varios capítulos de su carrera deportiva. Ahora en las filas del Olympique de Marsella, el delantero no eludió la pregunta que le hizo el actor Nico Vázquez sobre su vuelta en un futuro a Boca. "Lo que más deseo en la vida es regresar a Boca. Pero después pueden pasar un montón de cosas", señaló con una sonrisa.

También fue cuestionado por la final del Bernabéu frente a River: "La final que perdimos contra River fue un golpe durísimo. Ninguna cosa se puede comparar con un Boca-River. Dolió muchísimo pero somos profesionales y automáticamente teníamos que dar vuelta a la página. Luego, a los tres meses tuvimos una final de Supercopa y pudimos salir campeones. Tenemos que saber sobrellevar todo ese tipo de situaciones".

Y volvió a reiterar que la imagen de aquel partido sacando la lengua a Montiel tras marcar fue toda una casualidad. "Cuando me choca Montiel, doy media vuelta y saco la lengua. Ahí es cuando me sacan la foto, pero yo jamás me burlé de nadie. Nunca lo hice. Son cosas que pasan y que la prensa toma ventaja de eso. Cuando me mandaban los memes me daba mucha bronca pero luego lo tomé a risa", explicó.

Por último, el 'Pipa' recordó una de las historias más bravas que tiene. Fue una vieja pelea en 2013 en Belo Horizonte entre Arsenal y Atlético Mineiro, que terminó con varios futbolistas detenidos. "Ya en el entretiempo se empezó a calentar todo. Cuando terminó el partido, Damián Pérez, reclamó al árbitro y lo cubrieron los policías. El policía corrió el escudo y le dio un palazo. Directo al estómago. Estaban Marcone, Nervo y ahí se armó. La policía nos apuntaba, nos gatillaba. Cuando todo se calmó, nos dijeron de ir al vestuario", contó.

"Nos dejaron pasar al vestuario y nos hicieron un túnel los policías. Cuando pasamos, nos mataron a palazos. Entramos al vestuario y fue peor. Yo revoleé una silla. Se puso más feo todo. Yo le corté la cabeza a uno. No lo cuenta como gracia. Todos terminamos en la comisaría dentro del estadio. Teníamos un vuelo para la madrugada y lo tuvimos que posponer. Nos quedamos detenidos cinco o seis jugadores. Y nos quedó una causa que no podíamos tener un conflicto en Brasil en cinco años porque nos iban a meter presos", añadió.

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