La Planta Industrial de Agua Pesada de Arroyito volvió a la producción este mes

La Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) de Arroyito volvió a la producción este mes, luego de un año y medio de parálisis y frustrados anuncios. Su objetivo para este año es llegar a 50 toneladas que abastecerán a las centrales nucleares en operación, pero su horizonte a largo plazo es producir las 1000 toneladas que demandará Atucha III, cuya construcción se iniciaría en el segundo semestre.

“Estamos muy contentos con esto y pensamos que es una gran noticia”, aseguró el subsecretario de Energía Nuclear de la Nación, Julián Gadano, quien realizará una visita por el complejo. Señaló que la puesta a punto implicó “una inversión pública de 850 millones de pesos” porque la planta estaba “en un importante estado de abandono”. “La intentamos arrancar tres veces y no pudimos porque nos encontrábamos con un problema”, planteó.

La PIAP finalizó en 2013 una producción superior a las 600 toneladas para la carga de Atucha II y, desde entonces, mantuvo un ritmo de reducido a nulo hasta su reactivación, en diciembre de 2016. Desde el 2 de enero ya produce agua pesada de tipo reactor, a un ritmo que puede alcanzar las 9 toneladas mensuales.

“La planta seguramente este año va a producir alrededor de 50. Tiene una deuda con la Nucleoeléctrica Argentina (NASA) de 14 toneladas, por lo cual lo primero que tiene que hacer es producir eso, que estaba vendido pero no entregado. Una vez terminado, va a empezar a producir para vender, que será alrededor de abril o mayo”, explicó el funcionario. En 2018 intensificará su trabajo, pues deberá generar refrigerante para stock de las tres centrales existentes y para la carga de la cuarta, que comenzaría a construirse en octubre de este año.

“Con estas condiciones, la planta puede funcionar alrededor de 17 años. Para ser sincero, es un plazo largo para los tiempos argentinos, pero si no se le encuentran nuevos usos, va a ser difícil que siga operando. Lo que han hecho otros países es ‘stockearse’ y dejar de producir. En el mundo no hay muchas: seis en la India y una acá”, dijo Gadano.

Si bien desde la provincia se había anunciado como alternativa la producción asociada a fertilizantes, el funcionario dijo que esa vía “tiene problemas de costos”. “No aparecen en el corto plazo como una salida, además hoy no tenemos capacidad ociosa, tenemos que trabajar a full”, sostuvo.

Desde la junta interna de ATE manifestaron su satisfacción por la reactivación del complejo, luego de “numerosos inconvenientes en equipos críticos”. “El personal de planta puso su máximo esfuerzo para poner en marcha la PIAP y así dar un empujón para afianzar al sector nuclear del país, que necesita del mismo para su crecimiento energético”, afirmaron.

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