Despiden cerca de 80 trabajadores de una contratista de Ternium en Ramallo

Alrededor de 80 empleados de la empresa contratista DAMLUC Servicios y Mantenimientos, que prestaba servicios para Ternium en su planta de Ramallo, recibieron telegramas de despido en las últimas horas. La medida alcanza a unos 70 trabajadores metalúrgicos y a otra decena de administrativos y personal fuera de convenio.
El dato fue confirmado a El Norte por fuentes de la seccional San Nicolás de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que ya realizó una presentación ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires para resguardar los derechos de los afectados.
La firma, radicada en el Parque Comirsa y que tenía como único cliente al gigante siderúrgico del grupo Techint en su planta industrial General Savio de Ramallo, justificó las desvinculaciones en «inconvenientes económicos y financieros propios de una progresiva y drástica baja en la actividad».
Bajo ese argumento, la empresa encuadró los despidos en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que regula las desvinculaciones por fuerza mayor o por falta o disminución de trabajo no imputable al empleador. Ese marco legal establece una indemnización reducida, equivalente a la mitad de la que corresponde por antigüedad.
Ante esta situación, la UOM se presentó ante la delegación regional San Nicolás del Ministerio de Trabajo bonaerense para cuestionar las condiciones de los despidos y exigir que los trabajadores accedan a indemnizaciones legales y justas, más allá de lo previsto en el artículo 247.
Trascendió además que las desvinculaciones serían consecuencia directa de la finalización del contrato de trabajos entre DAMLUC y Ternium, dado que la siderúrgica era la única cliente de la contratista.
Fuentes cercanas al conflicto indicaron que Ternium estaría reteniendo pagos pendientes a su proveedor DAMLUC, con el objetivo de que esos recursos sean destinados a un fondo para el pago de las correspondientes indemnizaciones de los trabajadores despedidos.
La medida gremial y la intervención del Ministerio de Trabajo buscan evitar que los empleados queden desamparados en un contexto de crisis en la actividad y de finalización intempestiva de la relación comercial entre ambas empresas. Por el momento, la UOM mantiene el estado de alerta y aguarda una convocatoria a audiencia por parte de la cartera laboral provincial.