Desde que asumió Javier Milei, el turismo receptivo internacional cayó más del 50%

El último informe de turismo internacional del INDEC revela que en el primer semestre ingresaron al país casi 2,9 millones de turistas, lo que representa un leve incremento en comparación al mismo período del año pasado, pero marca una caída de 54% respecto a lo observado en el primer semestre de 2023, cuando habían ingresado casi 6,3 millones de turistas. Desde el sector atribuyen al dólar barato como principal motivo para el desplome.
Informes internacionales como el Barómetro de Turismo Mundial de la ONU ubican a Argentina como uno de los destinos con mayor caída del turismo receptivo en los últimos años, solamente superado por países atravesados por conflictos bélicos, como Rusia, Ucrania, Irán o Israel.
Como resultado de ese proceso, en 2025 Argentina perdió el liderazgo regional en materia de turismo receptivo y cayó al cuarto lugar en Sudamérica, detrás de Brasil, Colombia y Chile, siempre según los datos de la ONU.
La información oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INDEC) ofrece un panorama claro del desplome del turismo internacional en Argentina. La comparativa muestra que 2023 y 2024 se mantuvieron dentro de los parámetros de los diez años anteriores, la debacle más pronunciada se experimentó en 2025, en coincidencia con la apreciación relativa del peso en comparación al dólar.
En el primer semestre de 2023, el último antes de que asumiera Javier Milei, ingresaron 6,3 millones de turistas extranjeros al país, esa cifra se redujo a menos de la mitad tres años después cuando entraron apenas 2,9 millones.
A la hora de buscar causas para semejante caída, desde el sector apuntan a la política cambiaria que impulsa el Gobierno nacional que convirtió a Argentina en un país caro en dólares, especialmente en comparación a grandes atractores turísticos de la región, como Brasil.
Según el índice Big Mac, que elabora la revista británica The Economist y que se basa en el precio de la tradicional hamburguesa para medir distorsiones cambiarias, el peso argentino fue en 2025 la moneda más sobrevaluada de las más de 50 que mide en mencionado índice.
La última actualización de este indicador, publicada la semana pasada, ubicó a la Argentina en el puesto 14 entre las monedas más sobrevaluadas contemplando la relación con el Producto Bruto Interno (PBI) per cápita, una metodología que busca reflejar el poder adquisitivo de cada economía y corregir las diferencias de ingresos entre países.
En esa versión del índice, el peso argentino aparece con una sobrevaluación del 19% frente al dólar, mientras que Brasil registra una subvaluación de 6%.
Las críticas del sector privado apuntan también a la estructura de costos que deben afrontar los prestadores locales. En una reciente entrevista con el dirio La Nación, el expresidente de la Cámara Argentina de Turismo, Aldo Elías, fue tajante al señalar las dificultades que atraviesa la actividad: “Argentina tiene problemas de competitividad en sus actividades económicas y la razón de esto es la asfixiante presión impositiva que padecemos”. Para el dirigente, las devaluaciones recurrentes solo ofrecen un alivio temporal y ficticio: “Inflación, emisión y devaluación pueden generar llegada de turismo desde el exterior, pero a un costo muy alto para la economía”.
Las tarifas elevadas de los servicios aéreos es otro factor que conspira contra el desarrollo del turismo receptivo, de acuerdo con un relevamiento realizado por la Cámara Argentina de Turismo.