Camioneros responsabilizó al ministro Triaca por el "empantanamiento total" de la paritaria

La conducción nacional de la Federación de Choferes de Camiones (FECHOCA) que lideran Hugo y Pablo Moyano responsabilizó esta noche al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, por el "empantanamiento total" de la paritaria, lo acusó de "entrometerse y entorpecer" las negociaciones y confirmó la realización de asambleas y paros sorpresivos en la rama combustibles del gremio para el caso de que no haya "respuestas".
"Cada vez que se traslada un reclamo gremial al ministro Triaca se produce el doble de problemas: siempre hay promesas, fotos y reuniones, pero no soluciona ningún tema", dijo esta noche a Télam un enojado Pablo Moyano, quien lideró hoy la segunda ronda de negociaciones, que terminó sin acuerdo.
El secretario general adjunto nacional del gremio rechazó de plano "la intromisión de Triaca en las negociaciones" y lo responsabilizó de forma directa del "empantanamiento total".
Moyano (h) confirmó a esta agencia el inicio de asambleas y no descartó "la convocatoria a un paro nacional sorpresivo en la rama combustibles" del sindicato, a la vez que ratificó también que si el miércoles próximo "no se producen respuestas positivas la conducción del gremio llamará a una marcha hacia Plaza de Mayo".
"Las negociaciones salariales paritarias están estancadas y paralizadas a partir de una diferencia fundamental: la cámara patronal FADEEAC propuso hoy en Trabajo una mejora salarial anual en tres tramos del 19 por ciento, lo que representa una oferta irracional, mientras camioneros exige un aumento del 32", afirmó.
En el contexto de una masiva movilización que ocupó casi dos cuadras de la Avenida Callao, frente a la cartera laboral, el gremio camionero y la cámara no lograron hoy un acuerdo paritario anual, por lo que Moyano advirtió sobre inminentes protestas.
La cámara que lidera Daniel Iriart ofreció un 19 por ciento de mejora salarial en tres tramos (subió un punto la propuesta respecto del viernes último), lo que fue rechazado de plano por Moyano (h), quien ratificó el reclamo del 32 por ciento.
el marco de la segunda reunión paritaria en la sede de la Avenida Callao al 100, la Federación de Choferes de Camiones desplegó una masiva movilización de todas las ramas, que obligó a cortar totalmente esa arteria, lo que provocó un caos vehicular.
Bombos, redoblantes, pancartas, pasacalles y pecheras con la insignia del gremio camionero inundaron la zona céntrica.
Marcelo Aparicio, secretario Gremial de la organización, advirtió a la salida del encuentro de apenas 20 minutos en Trabajo que si el miércoles próximo (fecha de la nueva audiencia) no hay "respuestas satisfactorias y razonables" el sindicato "sabrá lo que tiene que hacer, como ocurrió durante toda la vida", afirmó, aludiendo a la posibilidad de inminentes huelgas sorpresivas.
El encuentro entre funcionarios laborales, sindicalistas y empresarios fue convocado hoy a partir de las 14 y se extendió apenas 20 minutos ante el rotundo rechazo gremial a la oferta.
Los directivos ratificaron hoy "la absoluta imposibilidad de abonar un 32 por ciento a partir de la realidad de la actividad".
Moyano (h) y Aparicio exigieron una recomposición salarial del 32 por ciento, una mejora del adicional del 5 por ciento (del 15 al 20) para la rama combustible y un bono de fin de año y, aunque no detallaron qué valor reclaman para ese ítem, explicaron que "la base debe ser 10 mil pesos y, para las ramas aguas gaseosas y de la industria láctea de camioneros, tiene que ser de 20 mil pesos".
Los camioneros, hasta ahora, siempre acordaron negociaciones colectivas en tres tramos: en julio, noviembre y marzo.
Las negociaciones se prevén arduas -en especial a partir de la pauta oficial paritaria, que oscila entre el 18 y 22 por ciento según la actividad-, por lo que los dirigentes ratificaron la posibilidad del "inminente inicio de un plan de lucha gremial".
Hasta ahora, quienes superaron esa pauta oficial fueron los gremios de alimentación, que conduce Rodolfo Daer (24 por ciento) y la Asociación Bancaria (AB) de Sergio Palazzo (24,3), aunque ambos incluyeron por supuesto la llamada "cláusula gatillo".