Weiss aseguró que el impulso de la obra pública y la expansión del crédito hipotecario alentarán la inversión

El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, sostuvo que el "ambicioso" plan de infraestructura del gobierno más la "gran cantidad" de edificios que se comenzarán a construir en 2018 impulsados por la oferta de crédito hipotecario, demandarán la "inversión y desarrollo de las empresas constructoras" y la capacitación técnica de los trabajores del sector.
Al inaugurar la sexagésimo quinta convención anual de la construcción y al participar también de un panel sobre educación y empleabilidad, Weiss se manifestó "optimista" respecto de la evolución del sector por un "resurgir de sus potencialidades" apalancadas por la asociación-público privada como motor general.
El empresario reseñó que en julio último el sector de la construcción creció 20,3 por ciento interanual y resaltó el "resurgir de la iniciativa privada" y también el de la obra pública en jurisdicciones como Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
En el período 2015-2016, en la transición de los dos gobiernos, la actividad de la construcción registró una caída de dos dígitos, como consecuencia de "la burocracia del Estado y los números poco claros" que habían quedado pendientes en la obra pública de la administración anterior, relevó.
Weiss resaltó que en julio último se registró un aumento del 31,4 por ciento de construcción de obras privadas en los 41 municipios del área metropolitana y en ese mismo mes hubo mejoras importantes en los despachos de asfalto (95,1 por ciento); hierro redondo (45 por ciento) y en artículos sanitarios (30 por ciento).
"Este debe ser sólo el principio de la consolidación del sistema asociativo público-privado", señaló y sostuvo que "la Argentina cerrada de vivir con lo nuestro no será más posible" ya que el desafío del mundo interrelacionado que viene "es el de la educación y la empleabilidad".
En una mesa previa sobre construcción y educación, Weiss reconoció el "déficit" educativo del sector que obliga a brindar cursos de capacitación a los obreros, al tiempo que mientras que la Argentina necesita 2.000 ingenieros por año sólo se reciben 500 profesionales por año.
"Es inviable que una persona pueda acceder a una educación razonable si su hábitat no es bueno", reflexionó Weiss y se mostró proclive para que la Argentina "haga un esfuerzo para recrear su infraestructura social" para saber qué es necesario educar y qué es necesario estudiar de acuerdo a los requerimientos del futuro.